lunes, 28 de noviembre de 2011

"Volver a hacer el amor con Progre..."


Hoy, Progre en el TNA. Hoy, Progre en la piel. Vuelve “el rojo”, vuelve en las sensaciones y en la antimateria que vive sin espacio ni tiempo en las paredes del Palacio, en cada auto que pasa, en cada cuerpo que se descuelga del para avalanchas, en cada cosa mínima que empapa nuestra ansiedad, en ese grito que trasciende fronteras de banderas que vuelan, en esta llovizna que , en la “historia grande” almacenamos en nuestras huellas. Está hasta en el olor a porro de la popu, en la baranda a “chori” de la salida, en la birra de parados, en el recreo de los colegios, en cada apretujón, en los pibes de las inferiores, en esos baños nauseabundos que no nos merecemos tampoco. En esa postal hormigueante que es el pasillo hasta la entrada, que cruza por el comedor, por la pileta de fondo, la cancha del fútbol, que se alarga hasta llegar al portón de chapa. En esa procesión de almas que no entienden de calendarios, ni explicaciones, ni nada. Solo que vuelve Progre con el “El viejo pirata”, toda la ilusión que esto despierta, con el nuevo americano. Con Lobera otra vez desde el banco. Lobera y Progre, un símbolo, ofreciendo algo más que su corazón, su experiencia de vida, su compromiso con esta camiseta para enfrentar lo que se viene, dos partidos vitales. Con un equipo armado a su medida. Y que merece toda esta pasión que moviliza En esa locura que nos empuja desde adentro a demostrar que estamos vivos. Vuelve la “piel de Progre” al Palacio, sin desconocer lo que pasó allá en Entre Ríos pero como si toda esa pesadilla nunca hubiera ocurrido. Vuelve esta adicción. esta sensación incomparable de acompañar a Progre. Y entre tantas sensaciones se mezclará el llanto con la alegría, la bronca con el canto y la magia del reencuentro.

¿Quién podrá negar que fueron fueron 14 días monotemáticos, insufribles: de viernes por la noche sin nada por hacer más que mirar algún partido que enganchamos en la tele?. Recordando los últimos dos partidos donde los árbitros nos tocaron el culo, después el amor propio. Un mamarracho inigualable. Se enseñoreó el desgano, la depresión, la negación, la melancolía. El cuero duro y la energía amorosa de los pibes del U17 fueron armando la inmortal gloria amortiguando la tangible caída. Un pequeño bálsamo en el medio de la desesperanza.

Y en cada oficina, cada bar, cada club, cada casa solo se habló de Progre. Nos atormentó un recurrente: ¿Qué nos pasó?, ¿Por qué no estaba Lobera?, ¿Qué pasó con Bailey?. Se desataron desasosiegos y angustias incontenibles.

En fin, 14 días de duelo, como metáfora, en este caso en el que nos “sobran los motivos para no cortarse de un tajo las venas”. Por eso…y por ahora: ¡Si y solo si, solo nos salvará este amor!. .
Se rompió nuestro corazón. Se enloqueció la razón. Perdió sentido el sentido común. Se derramaron ríos de lágrimas y broncas. Hubo rabia por doquier. Y palabras más, palabras menos….Huecos, vacios, incertidumbres, voces lejanas que volvieron a buscar contención donde siempre la hubo y nunca dejará de existir.

Este Progre tiene la pasión del amor adolescente y la perseverancia del amor maduro. No es ese que te pica y se va. Este amor por Progre es de letra chica, pero se escribe con mayúsculas. Hoy está en todos los balcones de la Villa y los muros de face.
Este amor con Progre siempre nos tiene copulando. Si no leemos la letra chica es porque estamos muy ocupados haciendo el amor. Si como dicen algunas teorías, para que “el amor trascienda al mito” hace falta coraje. Bueno, aquí estamos.

Si nos remitimos a aquel “Pacto para vivir” que flotó entre quebrachos y trenes que iban con rumbos desconocidos algo anticipaba sobre “las calamidades”a vencer. Aquel manuscrito hablaba de la vida y las intransferibles y misteriosas experiencias del amor. Que no era otra cosa que amar en “las malas”. Y hoy Progre es comparable a las parejas de hijos con enfermedades incurables, la incapacidad para generar dinero, la inestabilidad, el olor a cigarrillos y todos los pecados que parecen multiplicarse y manifestarse en un individuo que duerme en nuestra cama. Y nosotros lo “bancamos” igual.

Porque resulta que el amor es otra cosa. El amor es ofrecer y poner a disposición todo lo que el otro necesita o desea. El amor sólo pretende complacer. El amor es altruismo puro. El sí te acompaña y te mima cuando te enfermas. El que ocupa nuestras mentes y corazones todo el tiempo porque estamos para protegerlo, para cuidarlo. Porque si alguna vez le juramos amor eterno, hoy redoblamos el juramento.

Este básquet marchito de flores ya empieza a oler a primavera. ¿Sabe por qué?. Porque el amor al Rojo “es piel de Progre”. No se explica. Se siente. Se palpa, se toca, se canta, se comparte en cada celular. Se huele. Resiste a todo y a todos por eso viernes y domingo, en público, como John y Yoko, abrimos la puertas para hacer el amor con Progre. Que es reconciliarnos con nosotros mismos: “los que llevamos a Progre en la piel”.

lunes, 21 de noviembre de 2011

¡Crímenes Perfectos!


…Y sí, estoy con bronca…son esos días que uno venía con ganas de reír y se le planta la angustia. Era un partido bisagra, esperado y hubiera preferido una lágrima de emoción. Pero hay domingos que se nos cruza un Dios salvaje y dan ganas de romper el teclado. Echague nos rompió el corazón, pero nunca el alma.

Ese Dios que se olvida de rezar por nosotros, que es el de aquellos feroces defensores de los pimpones y de las sumas algebraicas que fundamentan el análisis de los partidos por el resultado y no por el trámite. Y que duele mucho más cuando la desesperación irracional llega del lado de los amigos. Se hacen aliados de los pacientes de ayer que se convirtieron en furiosos intolerantes de hoy. Los que piden por Gallizi cuando está fuera y los que lo putean porque el DT no lo saca. Los que extrañan a Bailey pero no movieron un pelo cuando lo rajaron. Los que se llenan la boca del “aunque ganes o pierdas…” y te mandan mensajitos de texto y escriben en facebook , con leyendas como “¡somos horribles!”, “¡qué amargos!”, “¡ganemos una vez a lo Alvear!”. Esas y miles de boludeces más.

Todas y cada una de ellas impropias del hincha de Progre de verdad. ¡Como si no pudieran entender que esta sed que no se calma con agua solamente! Que toda la grandeza no nació de un repollo y que sólo la vamos a recuperar con estilo. Que de una sequía como esta no se sale sin esperanza, sin fe. Es por todo esto, que me dan ganas de decir: nos vienen a convidar con tanta mierda... y les compramos a estos vendedores de baratijas efectistas. Hay tantos generales del ocaso que nos quieren convencer con sus razones tan miserables, desde lo basquetbolístico y conceptual, que da asco. ¿Qué propuso el equipo de Paraná? ¿Qué hizo de manera tan brillante que no hizo Progre? ¿En qué fundamentó su “heroica” victoria? Y digo heroica, porque terminó contra las cuerdas, apelando a fules perversos que sólo el 6to hombre de ellos, Lorenzo, veía.

Y de propuesta, ni hablemos…porque desde el segundo cuarto hubo un Progre que arrancó a puro básquet, con un Schoppler exquisito, un Lapizhborde preciso y un Avalle veloz, al que le cobraron fules inexistentes y terminó otra vez siendo víctima del ensañamiento de los arbitros contra el (salió por cinco faltas).¿Qué más hizo Echague, mas que tirarla para arriba y tener la suerte de embocarla? Se dedicó a cortar juego , y a apostar a la velocidad de Rotschy. Recularon, ensuciaron el partido. Lo sacaron a Avalle de sus casillas y a Gallizi lo cortaron con fouls tácticos todo el tiempo. ¿Esa es la épica que le piden a este equipo? Por favor...

Con aciertos y errores Progre siempre fue al frente. Barrios entendió que faltaba juego y mandó a Grutzky adentro. Cuando perdió algo de juego, entró Lapithzborde. Pero enfrente, claro, había un ejército de “bichos” y “macaneadores” que exprimieron el reglamento al máximo, y “los hombres de naranja y gris” que permitieron hasta lo increible. No es tan fácil abrir estos partidos cuando se es visitante y se juega con uno menos. Pasó con Rocamora. Pero esta vez Dios se puso del lado de los villanos. ¿Vaya a saber por qué? Se robó la caja fuerte, secuestró a la secretaria más hermosa y todavía se llevó los aplausos de los que no pueden ver la trama, tan sólo el desenlace.

Pero no, este mundo de “ganadores” y “perdedores”, de flores de plástico y de utopías rengas, a veces te entristece más de lo normal. Igual, yo me quedo con el partido que escuché, el que imaginé: este Progre, que perdió de manera injusta. Distinto al que perdió con Rocamora o ese híbrido que fue ante Alvear . Ayer, creyó, luchó y desaprovechó esas situaciones insólitas,y además tener que cargar con la lesion de Paciotti al comienzo que fue un desanimo total para el equipo, pero el Dragón Rojo la peleó. Todo producto de una convicción: la de jugar el partido. ¡Crimen perfecto para estos fugitivos del amor incondicional!

Por eso la bronca y esta tardanza en sedimentar la derrota. Porque yo vi a un Progre entero anímicamente y capaz de triturar la desesperanza en cada pelota disputada. Perdón por el enojo. El domingo salió todo afuera, de la peor manera, la moneda cayó para el lado de la soledad. Y ella partió con el rufián. Siento el corazón roto y es el único que me vino, tal vez por defecto. Pero es de Progre y uno no elige de quién se enamora. Sólo los años nos van explicando lo inexplicable, excepto estas obviedades que parecen olvidadas. “Yo soy de Progre porque el mundo me hizo así, no puedo cambiar…”.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Contra Todo


Después de un tiempo vuelvo a sentarme frente a la Pc para intentar enhebrar palabras, ahora en estos tiempos en que el equipo más necesita, cuando la distancia les invade el alma, cuando la nostalgia se apodera de sus corazones forajidos, cuando la soledad de las tierras entrerrianas no suele ser buen compañera.

Allá están ellos, levantando la cabeza cual avestruz después de la aberrante derrota ante Rocamora. Y digo aberrante por las formas, porque a pesar de que Progre luchó como siempre, como ya nos tiene acostumbrados, estaban los “hombres de gris y negro”, capaz de acabar con nuestras ilusiones, porque son ellos los que deciden los rumbos, arrebatando a la fortuna y al destino sus particularidades.
Metieron esos pitazos en los momentos justos, cuando Progre parecía llevarse el motín mas preciado de Concepción del Uruguay.

Además de tener que lidiar con la ausencia de Cajal, con la despedida de Bailey y con el desgano que provoca no poder contar con Lobera en el banco, Progre tuvo que luchar también contra la mala fortuna de los árbitros. Otra vez Piedrabuena fue el verdugo de la noche (y van…) y a pesar de todo se luchó. Con un Avalle imparable, goleador del partido, con un Lapizhborde impecable mas que nunca como visitante, y un Rasio que aunque con altibajos, volvió a ser la bestia de siempre.

Párrafo aparte para Grutzky y Gallizi que tuvieron varios minutos, la posibilidad de agarrar ritmo para cuando se los necesite en momentos en que se haga cuesta abajo el rendimiento de los titulares en la rotación.
Importante la tarea de Osores, siempre intenso, con la “mala pata” de tener que irse por las cinco faltas, al igual que Avalle, alguien a quien el arbitro parecería que lo tuvo entre ceja y ceja. Buen partido de Paciotti, que demostró sus dotes de triplero metiendo unas cuantas bombas en los momentos cruciales.

Cada vez mas recambio para Progre, cada vez mas ilusión en este equipo, y ahora hay que ir a Paraná, a la capital entrerriana, por la levantada. Con mas gente que se llego hasta ese lugar para acompañar al equipo, para seguir demostrando que este equipo es local en todos lados, en todo el país.
Con las ausencias y adversidades como “malas compañías”, pero con la misma sangre y garra de siempre. Y veremos si podemos tentar al destino, veremos si como dice “la Sole”, podemos “seguir creyendo que hay un Dios que nos enderece de un tirón la puntería…” Porque nosotros, “cada tanto morimos, pero AQUÍ ESTAMOS…”

jueves, 17 de noviembre de 2011

Se puede


Allá se van, a la hora de la mañana cuando los mozos le baldean las patas al escabio, a la hora en que la modorra y el despertador levantan de la cama a los pibes que entran al cole. Allá van a subirse al micro que los deposite en tierras entrerrianas, a ellos, los guerreros, acostumbrados a andar como barco a la deriva rumbeando por el país, a buscar otra victoria mas que traiga calma de una buena vez.

Van con sus bolsos, algunos todavía dormidos, esperando que el grito de “Vamos, suban” los despabile de una buena vez.
Ellos saben hacia donde se dirigen, allá, a la tierra de los citricos, a la porcion geografica de tierra que acaricia el país vecino de Uruguay, al lugar donde descansan todavía las huestes de los caudillos unitarios y federales, allá va Progre, buscando consolidarse en el Capo del Norte, en el caudillo de estas pampas, que mejor que allá.

Y se va el “Pepo”, y se va el “Pitu”, y su cabezas son un arrebato de recuerdos. Entre Ríos. La provincia que los recuerda por haberla visitado cuando ellos juveniles se codeaban con los mejores equipos de esta parte del país y donde ante algunos altibajos quedaban en la puerta del nacional.
La provincia que teme a Progre, porque este equipo fue y se le plantó a Estudiantes ahí, y triunfó en esa batalla, porque la va a volver a recorrer otra vez de punta a punta, primero contra Rocamora, después contra Echague, dejando la vida otra vez como siempre, para que al final, ya surcando la madrugada del domingo veamos como arduos pescadores si es que tuvimos presas en nuestra red o fuimos atrapados como pobres pececitos.

Ellos se van y el Club queda vacio de ausencias. Porque lo abandonan unos días y la gente ya los extraña. Y se comentan entre ellos sobre el viaje, y se desean lo mejor y ya se preparan para poner el oido a la radio el viernes y tachan de su agenda cualquier otro compromiso que coincida en el mismo horario, porque Progre es así, después de Progre no existe nada.

Y allá se van, se marcha el colectivo, llevando a Dios como conductor, con su sotana lavada y brillante de rojo y blanco. Nos esperan partidos de los mas bravos, esos a los que Progre sabe como afrontar, esos que se retuerce de ganas por jugar, y nosotros, cada uno de nosotros, como siempre, aunque de lejos, estamos con ellos…. “Se puede…”

lunes, 14 de noviembre de 2011

Donde hubo fuego




Otra vez el hincha de Progre se fue feliz. Ganando un partido apretado, bien a lo Progre. De primera, para esta categoría. Demasiado grande para la historia. Con el estadio repleto otra vez. ¿Vieron que se puede?. Con la ausencia de Cajal, igual, no importó.Hubo marco, color, barrio, recuerdos, y un partido que necesitó que Progre soplara como un Pampero para arrebatarle dos puntos a un Oberá que salió a buscar su levantada. Sin embargo, el rojo sacó a relucir su fuego sagrado, se encendió en pasajes de alto nivel y mandó al misionero al crematorio.


Y se fue con el pecho inflado otra vez, por varios motivos. Porque ganó, sigue firme y mantiene la punta pero más porque el funcionamiento se va afianzando. Porque lo de Estudiantes no fue casualidad. Porque dio muestras que tiene recambio. Gran partido de Paciotti, por ejemplo. Porque supo reaccionar rapidamente ante un primer cuarto adverso. Y fundamentalmente, porque jugó un segundo tiempo brillante.

Progre arrancó con el pie izquierdo y medio dormido. Sorprendido, tal vez, ni corto ni perezozo, Oberá salió a mojarle la oreja de entrada. A asfixiarlo y atacarlo. Entre Martín y Gornatti se las arreglaban para manejar la posesión del balón. Hasta que de pronto Progre se enojó. Pareció sonar el gong de la verdadera pelea y el equipo de Misiones se asustó. De a poquito Progre le sacó la pelota mediante la presión de “los pelados” como el “viejo” y Avalle. Ya no le alcanzó ni siquiera con Nawanko para defenderse. Paciotti se afirmó, Schoppler calentó turbinas y fue una topadora, Avalle resultó imparable, y Rasio comenzó a demostrar porque está donde está.

En fin, la diferencia en el marcador fue exigua pero Progre dejó una imagen inmejorable. Fue ancho en Ojeda y Bailey, volvieron los “packman” …y tuvo talento en las corridas del “Pitu” y ese cuasi-pivot que me cada vez me gusta más que es La Fiera.

Lo que corrió este equipo fue conmovedor. Es más, si pecó de algo, fue de vértigo. Ese pasarse de vueltas, le quita un poco de precisión.
Progre intentó regular y se paró . Ya no tan a lo Tyson que es lo que mejor hace. Sino a lo Nicolino Locche. Esperando que se hagan los espacios para ganar por demolición. Sin embargo, Oberá no se entregó y tuvo un par de chances. Los equipos se estiraron. El juego se enredó un poco.

Ante la falta del knockaut final, aquello que se presagiaba como una abultada diferencia, terminó devolviéndole la vida al rival . El final encontró a un Progre un poco apurado pero Avalle hizo gala de su hombría y junto con Laphizborde, Schoppler y Rasio, fueron los pilares de la victoria.
Dos cortitas. Una para Cajal. Este equipo espera su recuperación sin ansiedad. Ponerse bien que lo suyo es pura calidad y sensibildad. Otro, para el castigado Bailey. Si me permiten exagerar, ayer, volvió a demostrar que hay ganas y es cuestión de darle confianza y va a andar.

Triunfo corto en el resultado pero al que no le faltaron lujos, dribbling y vuelos. Acorde a la historia de este Club. En fin, una fiesta del básquetl, que se deslució un poco al final. Pero que sirve como para ir entonados a Entre Ríos. Allá en la provincia cítrica, contra Tomás de Rocamora van los guerreros de Progre para defender la punta la próxima semana. Sobran los motivos para estar felices. Ayer donde hubo fuego “misioneros” quedaron….hechos cenizas.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Te quiero ASÍ


Acá estamos otra vez, espantando sonrisas por la vida, levitando alegremente como espiritus divinos, escupiendo alegrías, mirando de arriba abajo a todos, mostrándole la dentadura a la noche, al día, o sino sólo esos dientes que nos quedan, y todo gracias a vos Progre.

Yo te quiero así, pobre como estás, disfrazandote de mendigo, creyendote rey en desgracia, pero así y todo sin temerle a nadie, cuando ellos venian envalentonados de sangre como los caudillos entrerrianos, vos supiste mostrarle la chapa y decirle firmemente: “Acá el grande es uno”.

Yo te quiero así, siendo capaz de pasar de la galera y bastón al overol sin ponerte colorado, sin medias tintas. Dejando de lado por momentos ese básquet vistoso al que nos tenias acostumbrado para remendar agujeros con lucha fiel, con garra y corazón como siempre, teniendo en Rasio el abanderado honorifico de la entrega, que tiene la capacidad y el estilo como para saltar como una fiera agazapada buscando la presa tierna, tal es así que se cansó de bloquearle tiros a Bunn, el americano de la visita, a quien hizo poner colorado de vergüenza y rabia.

Yo te quiero así, Pepo, a vos que tanto sufris cuando las cosas no te salen y te ponés peor aún cuando se pierde. Esta vez te salió todo redondo, porque aunque arrancaste desde el banco te supiste poner a la altura del partido y fuiste por momentos el “barón de la mano ardiente” que nos hace conmover, clavando 4 de 5 en triples, festejando cada uno de ellos como si fuera el primero y ultimo en tu vida, demostrando ese amor a estos colores que sólo vos sabes contagiar.

Yo te quiero así, Progre, así equipo, levantandote a cada rato, yendo contra las desgracias y desventajas, madurando alegremente, después del mal trago por la lesion de Cajal. Los guerreros supieron contagiarse de su gente y sacar pecho y pelearla aun mas, porque es ahí cuando se muestran los verdaderos hombres.

Yo te quiero así, gente mía, mí gente, alentando sin parar desde la entrada a la salida. Comprendiendo que con este equipo uno se acostumbra a los altibajos, pero siempre al final de la noche, salvo alguna que otra salvajada del destino, las cosas terminan enderezandose en nuestro favor.

Yo te quiero así, Rojo de mi vida, con el impetu del equipo ganador que siempre fuiste, porque nos sobra equipo como para llegar lo mas lejos, y ahora se dio el primer paso que se necesitaba para agarrar confianza, algo que en estos tiempos que se vienen es como ese oasis en el desierto.

Yo te quiero así, Progre querido, con la tormenta azotando afuera mientras vos hacías de las tuyas adentro, para que al final se largue a llover y sea Dios cómplice en todo esto, armando la escenografia para que las nubes y sus gotas apaguen tanto fuego que quedó…

viernes, 11 de noviembre de 2011

Que sea el Fin


Salgo a la calle vestido de Progre, miro el calendario y hoy es el día, “capicua” como llamando a la suerte. Es 11 del 11 del 11, como para no creer en las divinidades.
Por eso esta noche volvemos a evocar a nuestros ancestros, a los que hicieron de esa cancha nuestro sacrosanto campo, hoy como siempre, y mas que nunca.

Vamos en busca del primer objetivo de la temporada, la entrada al TNA 1, logro que se consigue si hoy logramos la victoria. Enfrente estará el bravo equipo entrerriano, ese que aún acuña en sus tierras la garra de los caudillos entrerrianos, mezcla de Artigas y “Pancho” Ramírez, y donde se encuentra uno de los últimos ídolos post modernos, el base Andrés Boni.

Esta noche es el momento, se siente en las calles y en el ambiente, en la sangre del hincha de Progre puro, de ese que se levantó sonriente hoy porque sabe lo que va a pasar a la noche, del que va a juntar los trapos para llevarlos a la cancha en ese rito incaudicable que sólo lo entiende los que sienten igual.

Y vas a volver a la cancha, por tercera noche consecutiva, y te vas a mezclar en el olor a birra de contrabando, te vas a misturar en el aroma a chori de dudosa procedencia, vos, que vas a transpirar mas que los jugadores, que vas a saltar, bailar, cantar y gritar en una armoniosa y sin fin coreografía de la que ya sos experto. Y emitís también sonidos guturales cuando intentas aprenderte los cantos de la hinchada, pero a vos no te importa, aplaudís, dejas rojas tus manos que se camuflan con el color de tu sangre, y te sentís un poco mas vivo, porque sos como el resto, sos igualito sí, la copia fiel de todas esas almas que andan por ahí con el corazón a medio abrirse cual pimpollo en primavera, buscando que especialistas en coser el alma se conviertan en Liota´s y Favaloro´s de tu corazón. Y ellos son tus médicos, llamados Gonzalo, César, Lisandro, Víctor…

Otra vez volvés a tu casa, a alentar como siempre, y tratar de que aquello que pasó contra Sunchales haya sido sólo una mala pesadilla, porque en tu casa nadie te escupe el mantel, te hierve la sangre, y lo sabes, y vas a poner el corazón ahí para que se lo debatan diez tipos tras una vanidosa y tan pero tan caprichosa redonda naranja.

Porque vos ya sabes como es cada noche, tu corazón se va dando saltos por el pasillo rumbo a largarse en la pileta, rebotas cual pelota de básquet bien inflada, y culminas tu noche hecho trizas, con la adrenalina por las nubes y feliz si hay victoria, y más hincha aún si hay derrota.

En esta día Progre, en el que los sabios hablan del “Fin del mundo”, pongámosle fin a las palabras prejuiciosas, pongamos fin al murmullo de los envidiosos, terminemos con el palabrerio sutil, porque esta noche Progre querido, esta noche tenemos que ganar…


martes, 8 de noviembre de 2011

Al Hincha de Progre


Te quiero hablar a vos, hincha de Progre. A vos, que te acordás del triple de Boni, de la noche trágica en Saenz Peña, del partido con Adelante. A vos que fuiste a ver perder a tu amado Progre en el clásico desde el patio, bajo una noche fría con rocío,  extrañando tanto el Palacio. A vos, que cada viernes o cada domingo vas a la “misa” que estuviste esperando toda la semana. A vos que faltas al trabajo para ir a ver a Progre, que dejas a tu familia,o vas con ella, que no vas a los cumpleaños, que juntás los centavos para sacar la popu, que tu papá te hizo sentir esos colores desde chiquito, que vas a la pile en verano o desde gurí troteabas desde infantiles , que soñás con saltar por los aires como lo hace “Pitu”. Que en los momentos tristes vas al Club a ver que pasa o te ponés a mirar foto de los equipos de monstruos que supimos conseguir.

A vos que lo tenés tatuado en la piel, a vos que cuando pierde Progre  estás toda la semana malhumorado esperando que llegue la revancha, a vos que cantás las canciones en todos lados, a vos que practicás fielmente la única religión que no tiene ateos. A vos que lo escuchás por radio desde muy lejos, que lo extrañas. A vos que rezás, que tenes las cábalas mas ridículas: llevar la virgencita, cambiarte de lugar después de cada cuarto, tomarte un porrón en el entretiempo. A vos que cuando juega Progre decis “hoy jugamos nosotros”.

A vos que lloraste sin parar, que el mundo se te vino abajo, que se te murió una parte de vos ese 30 de enero de 2011. Por vos Progre se hizo mas grande, vos demostraste lo que es Progre en las malas. Vos que haces que Progre sea invencible, que sea el que mas entradas vende, el que mas estadios llena, el que hace que se te enlute el corazón sin siquiera morirte ni un poquito. Vos que  ves que la mentira de que ellos tienen “una caldera” se desmorona por fin y para siempre.

Vos no te rendís. Por eso, soñá, soñá conmigo. Soñá que cuando tu hijo crezca, vos le vas a decir : “yo estuve ahí,  yo ví aquel partido del triple de Boni, yo ví como nos mataban en Sáenz Peña, yo ví como nos moríamos por dentro ante Quilmes viendo como nos hacíamos mas grandes, yo ví como en el clásico los jugadores rivales pedían aliento cuando iban ganando, como los ídolos volvían a nuestro club, como el “Pèpo” se quedaba, como ganaba, gustaba, tenía esos guerreros que se tiraban de cabeza, como obligaba a los rivales a que nos salgan a matar , como crecía todavía más la pasión…”

Progre es más grande en las malas, por eso cada noche en casa, te voy a ver ahí, como siempre, y más que nunca. Progre es grande, Progre sigue creciendo, porque como me dijo un hincha desconocido mientras llorábamos desconsoladamente hace diez días atrás, “Progre somos nosotros”. Sé que te voy a ver, te espero, como siempre, hasta que me muera, en el Palacio.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Los Muertos que Vos matáis


El domingo cargamos  una estaca, llevamos una cruz y un espejo. Creímos que el Anticristo moriría con nuestra salvación. Seguimos vivos, se noto anoche, cuando la luna celosa se tapó con las estrellas. Estaban aquellos a los que se les ocurrió descorchar antes. Porque a los muertos se lo cuenta cuando están fríos y no que ocurra lo de de Juan Tenorio. Aquello de “los muertos que vos matais gozan de buena salud”. ¡Vamos Progre, que hay que seguir!. Hay que matar el pasado, para volver a sentirnos basquetbolísticamente exultantes.

Anoche vimos la resurrección, una mezcla rara del Lázaro bíblico con un ave fénix decente, copando la parada de entrada. Con la gente que escuchó el llamado del amor, de ese volver al Palacio a alentar, de estancarse en las butacas y tablones como a esperar un banquete.
Se dieron muestras de ese básquet que nos gusta, el que necesitábamos, el que Progre supo conseguir en los primeros partidos, el que hace bien a los ojos, el que regocija el alma y aquieta los sentidos.

Mostró a un inspirado Cajal, con momentos de destellos mágicos dándole de comer a nuestros sueños huérfanos. Se vió a un Rasio arrasante, que te pisa la cabeza si te le pusieras delante, luciendo un traje de Viejo Lobo, en un coctel perfecto de energía y fuerza, con dientes apretados, proclamándose goleador del partido. Y estuvo el gringo milagroso que alegra a los pequeños, el “Pitu”, soldadito de plomo de nuestras alegrías, encendiendo el corazón con esos ataques que derrochan habilidad.

Progre lo fue envolviendo en su juego a un San Isidro que sólo tuvo en Jovanovich su arma más letal, un jugador interesante al que sería bueno contar para este equipo en un futuro. Las águilas le mostraron las garras y los visitantes huyeron despavoridos a guarecerse, hacieno amagues de querer llevarse el partido por momentos pero el anfitrión con el empuje desde la base con Cajal y Schoppler supo por donde estaba el camino.

De a poco la noche se fue consumiendo y con ella las esperanzas de la visita. Y Progre culminó sentenciando una victoria que lo vuelve a colocar en la cima de las posiciones, dando a entender que lo que pasó sólo era un mal sueño. Y allá andas a los que la grandeza los hizo tan pobres.
Vamos Progre, a seguir, un solo partido nomás para lograr el primer objetivo. Así que apaguen los candelabros y devuelvan esos crisantemos, aquí no hay cremaciones ni velorios, esos muertos, los que VOS matáis….gozan de buena salud.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El Necio



“Vienen a convidarme a arrepentirme, me vienen a convidar a que no “pierda”, me vienen a convidar a indefinirme, me vienen a convidar a tanta mierda…Dicen que la necedad nació conmigo, yo me muero como vivi”. (Silvio Rodriguez).

No, no tengo vocación suicida, no quiero volver a sufrir en el TNA 2. Pero tampoco compro parnasos inexistentes, ni altares entre los que tienen precio. Me cuesta disociarme en estas horas. ¿Dónde pongo mi bronca y donde mi tristeza?. Es una tarea, indispensable pasarme en limpio.

Sabíamos que estábamos agarrados por un hilo dental, porque en muchos partidos no nos sobró nada. Claro que me importa y mucho este partido con San Isidro. Pero voy a intentar analizar procesos, no instantes ni momentos, no quiero me nos gané aún más la desilusión. ¡Nunca escribas contra la esperanza! – le enseñó Onetti a Eduardo Galeano. Suscribo.

Quiero decir que mi tristeza es inmensa, igual que la de todos los hinchas de Progre. Pero, entre el dolor y la bronca. Por ahora, prefiero solo abrir la boca para tratar de transformarla en aliento y no en incontinencia verbal.

Hay una maquinaria destructiva que está en marcha agitando las aguas de la desmesura y la sinrazón para verlo a Lobera en la silla eléctrica.Una locura. Canibalismo puro. Antropofagía. Patear al caído es patear a Progre. A estos jugadores, que tienen 24 horas, solamente para recuperarse anímicamente de esta pesadilla de dos derrotas seguidas y nuevos fantasmas, que solo les corresponde en parte. Es por eso, que entre la urgencias del resultadismo, los intereses que se mueven alrededor del Mundo Progre no van a encontrar en este redactor una voz que se sume a la histeria colectiva ni a la perfidia revanchista, de quienes apuestan a “cuanto peor mejor”. No voy a descalificar a este plantel, por tibio, ni pecho frío, ni ningún reduccionismo que busque chivos expiatorios rapidamente. Ni a la labor del técnico. Ya es tarde. Se pudo haber equivocado, fundamentalmente, a partir del pedido masivo de “ir por más” y que solo él sabrá cuando y porque se perdió la brújula y la templanza. Todo es un pandemonium. No recuerdo haber escuchado la palabra “subestimación” hasta hace dos fechas.

Solo me quiero diferenciar de lo que por estas horas sentí como una intoxicación de cazadores de brujas. Y ellos son los primeros fogoneros. ¿Qué delirio es esta demonización facilista? La culpabilización surge desde el mismo púlpito desde donde entronizaron al “fenómeno” del Alvearismo.

Hay tanta vocación por la desmesura, a la energía desbocada que ni siquiera los hinchas fueron tan lejos. Los escribas y apóstoles pagos que "se dan vuelta enseguida", vuelven a ser los Pilatos que le ofrendan sus cántaros para lavar sus trapisondas. Nada se habla, por estas horas, de la “probidad moral” de unos y otros.

Yo defiendo a los ídolos,a los que sufren y lloran ante cada derrota, a los que les duele el presente más que a nosotros que hablan desde el amor, el desinterés. Hablan por sentimiento.

Ahora, pregunto. Querer limpiar…¿para qué?, ¿no sería mejor acaso morir en la nuestra?
No soy Loberista, no siento empatía con su estilo. Pero no le voy a conceder ningún razón de autoridad moral y menos conceptual a aquellos que hoy cacerolean sobre “la soberbia”, como madre de todas estas desgracias.

Ningún Bailey que se tenga que ir, ni ningún Pepo que se tenga que poner el equipo al hombro, ni ninguna salida mesiánica. A esto se lo saca adelante "entre todos", alentando, como siempre, amando a Progre, como toda la vida, bancando a los jugadores, como debe ser. Basta de puterío.

Esta polaridad está en nuestra naturaleza. Vivimos los “capitulos más gloriosos del básquet y los más jodidos”. A bancarla. ¡Vamos todos unidos y dejémonos de joder!. Yo me muero como viví…será que la necedad de ser hincha de Progre en las malas nació conmigo…

miércoles, 2 de noviembre de 2011

No veo la hora


Son las 7.30 del 2 de noviembre de 2011 y uno no entiende qué hace frente a la PC a esa hora. Llega arrastrándose desde la cama mientras cualquiera de la mayoría de nuestros lectores recién vuelve del boliche, obvio, hoy es feriado. Pero el viernes juega Progre en casa. Después de la derrota en el clásico, contra Unión de Sunchales . Y ello por sí solo siempre es motivo de ansiedad.


Entonces uno se calza la 6 de Boni, pone la pava y salta al teclado, con los ojos pegados todavía. Locura total. Claro, no es hora para coordinar demasiadas ideas inteligentes. Sólo intentar atrapar los pensamientos que andan zumbando en la cabeza desde tan temprano. Son los hijos de un sentimiento extraño, de orgullo, gratitud y tristeza que ya no está, o que intenta irse. Nadie sabe si mañana vendrán nuevas, sólo que necesitan volverse palabras y que no se escapen.

La realidad es que habrá muchos que vuelven al Palacio. Volverán muchos en familia. Cantidad de pibes nuevos y otros como el caso de quien escribe no sólo como hincha, sino también como un “enamorado de Progre”. Será un día simbólico. De juramentos autocumplidos, después de haber jurado amar a estos colores aunque “pase lo que pase” el domingo.

Todos han tenido alguna historia complicada durante estos aciagos días. Por lo que a nadie se le escapa, que esa noche de viernes a las 22, comienza un nuevo ciclo para el club. Salir todos juntos del ostracismo, intentando cicatrizar heridas, o quedarse encerrados en el túnel. Ese es el dilema. ¿Subsumidos por la rancia oscuridad o barajar y dar de nuevo? ¿Será posible la esperanza? Hay buenas señales que inducen a creer. La forma en la que se terminó el partido ante Alvear, la hinchada que está siempre, la racha de partidos. Lo bien que se lo ve al “Viejo”. Y la más importante, esa sensata pasión de “volver a casa”.

Parece, entonces, una saludable manera de empezar de nuevo. Se siente un aire fresco, de renovación. De palabras claras, de serenidad. Es sabido que los 7 días son los de “luna de miel”. Vamos unidos, por una vida de “viaje de bodas”. El matrimonio está. El amor también, la pasión por el Rojo desvela multitudes, no sólo a este cristiano. “Tratame bien”, Progre.

Institucionalmente, hagamos una cruzada contra el maltrato, que los melones se acomodan solos en el carro a medida que va rodando. Huuum, qué ganas de volver a la catrera, a ver si se puede cerrar los ojos un rato. Y tal vez soñar. Un futuro de canto, de no violencia, de oles y remeras al viento, aunque llueva o hagan 40 grados. El viernes no será un día cualquiera. Que haya paz, buen básquet. Y por supuesto, fiesta. Nos vemos el viernes. “No veo la hora...”.