Que el cielo espere sentado
Todavía con la modorra a cuestas, los ojos hinchados y algun que otro bostezo me siento ante la Pc buscando enhebrar palabras que sirvan de sosten a la noche que vivimos los hinchas de Progre.
Aunque no lo crean muchos, es dificil escribir cuando el corazon esta apunto de estallar de alegria, dicen los que saben, que es mas facil escribir en medio del dolor.
En la previa se hablaba de "clasico añejo", nada mas y nada menos que ante un equipo historico del basquet nacional como lo es Atenas de Cordoba. El partido se jugo como tal.
Progre tuvo esos destellos de buen basquet que dan ganas de descorchar un champagne y cruzar las piernas para verlo, y tambien tuvo sus momentos en los que lo invitan a hacer el juego que le gusta, ese en el que hay que dejar girones de carne viva esparcidos por toda la cancha, correr, por aqui por alla, saltar, tirar, velocidad, ritmo.
Que facil es jugar cuando se cuenta con jugadores de la talla de Cajal, de Schoppler, y ni hablar de Laphitzborde, esos que parecen graduados en aritmetica y tambien son conocedores de tiempo y gravedad como ningunos. Hacen del basquet un arte, con alguna musica de fondo, ¿algun vals de los cisnes quizas?.
Importante el aguante de Zago, quien en la "batalla" fue golpeado en su nariz sufriendo la fractura de su tabique, algo a lo que los arbitros (cosa que no sorprende) hicieron ojos ciegos.
Inmenso el "Pepo", que aunque estuvo al borde de la expulsion, contagia, y se dejo llevar por su piel de hincha, embelecido por el marco de la gente, por el infierno que era el estadio, cometiendo dos faltas antideportivas (dudosas las dos) que llevo a que el estadio quede a un paso de la explosion por la furia de los hinchas ante los "jueces".
Como siempre, parrafo aparte para los "morenos" de Progre, mas que nada para Phillip, que en otra noche magica hacia delirar a la hinchada y sigue afirmando cada vez mas porque es el mejor extranjero de la Liga. Notable, perfecto, amo y señor de los dos aros, rebotero, goleador, asistidor y hasta voz de mando en la cancha.
Nuestros guerreros de rojo pasión nos invitaron a soñar otra vez, y siempre estamos preparados para hacerlo, porque de eso se trata ser hincha de Progre.
Otra vez este equipo nos envuelve, nos lleva con ellos, nos pellizca la espalda para que sigamos acompañando, bancando, y nos hace olvidar por un rato las rutinas, el trabajo, los estudios, desamores y desencuentros, nos hace comer las penas con pan y tener al otro día algun tema alegre para charlar.
Porque la vida es así "Tocar el cielo cuando ganas, y dar vueltas en el infierno cuando perdes".
Y si hoy, mañana, pasado, o cuando sea, nos toca morirnos, despues de otra hazaña de Progre, despues del hito historico de anoche, que por favor, el cielo espere sentado...






