viernes, 30 de septiembre de 2011

"AVANTI"



"Si te postran diez veces, te levantas otras diez, otras cien, otras quinientas... No han de ser tus caídas tan violentas ni tampoco por ley, han de ser tantas..."


Así reza Almafuerte, y Progre se hizo eco. Como se hizo eco en la voz del "viejo pirata" en el colectivo en el viaje a la tarde, como se hizo eco en los fieles que se llegaron a Charata con el corazón un poco todavía estrujado, remendado, alicaído, sabiendo que ahora era el momento de levantarse de "diez, cien, quinientas caidas", creyendo que "ni por ley han de ser tantas".
"Con el hambre genial" demostrado por Ojeda, que asombró a propios y extraños y anoche te derribaba hasta un muro si se lo ponías delante, demostró que esta camiseta le calza como cosida a la piel.
Porque "deglutiendo el rencor de las afrentas", anduvo Cajal, desmedido, rápido, ágil, sagaz, probando que aquellos partidos del clásico eran solo una muestra burlona, mostró ser ese "chiquitín que maneja marionetas", a ritmo de una buena chacarera santiagueña y que no le pesa de vez en cuando bailar al ritmo de un "dos por cuatro" o ¿por que no?, cada tanto algún Rock and roll.
Y sí, también "se formaron los santos y las santas", como el viejo, que es ese Moisés nuestro que divide las aguas de los océanos para que el equipo fluya libre de toda osamenta, apareciendo en los momentos determinantes, el jugador que va a terminar llevándose los monumentos en la puerta del Club y una nota pidiendo su caninozacion al Vaticano. Él, que es de poco hablar pero que juega (¡Mamma mía!) como si fuera él quien hubiera inventado los relojes para medir el tiempo.
Porque "obsecacion casi asnal para ser fuerte" necesitaba este equipo, que mas que nunca fue un equipo, con recambios, con alternativas, retratado en las palabras del Pepo en la nota final, que dijo que "En este equipo no hay titulares ni suplentes", y porque ¡van a tener que matarnos para ganarnos!, porque hay alma que se contagio,y porque lo dijo Mr. Lobera en el final "el equipo me dio piel de gallina" (¿a vos nomas Jorge?), hubo unos cuantos que estábamos entre el llanto emocionado y los saltos acompasados cada vez que el tipo de la radio decía "¡Bomba, bomba, bomba!..."
"Y en cualquier infeliz se me figura" asi tanto como fue Española, un equipo débil, manso, al que Progre le tiro la mística y la camiseta encima y ellos, pobres giles, no aguantaron el sacudon, y Progre lo disminuyó telescopicamente, dando clases de garra y entrega en el final, declarandolos por siempre y para siempre como "eternos hijos nuestros".
"Que se rompen las garras de la suerte", sí Progre, ahora que había que demostrar de que estaba hecho este equipo, en el debut, allá en Charata, al oeste chaqueño, escondido, besando la provincia vecina fraternalmente, sacudiendo la modorra de la pretemporada, tentando a la fortuna para nuestro lado, porque es ahora cuando entran esas pelotas "que antes no", porque otra vez Dios se preparó frotó las manos y se dispuso a ayudarnos, porque él lo siente así, el viste a la moda, el viste a lo Progre.
Porque sí Progre, porque andaremos hasta el 7 de octubre sueltisimos de cuerpo, con esa sonrisa tonta que nadie entiende ni va a entender, porque nuestros guerreros son los artesanos que tallaron y van a tallar a mano las risas y el llanto que guardaremos tanto, y porque de ahora en más me voy a pintar la cara "color Progre" y voy a saber que se puede, voy a creer que se puede, porque a pesar del oprobio de los días y meses pasados...."¡¡¡Todos los incurables tienen cura, cinco segundos antes de su muerte...!!!"

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mañana contra "el Prado", Turismo del corazón...


Decididamente, estamos para el diván los hinchas de Progre. Si jugamos TNA 2 reventamos la cancha. Si vienen las vacaciones relojeamos a full el almanaque para ver “cuando arrancan denuevo”. Si jugamos de visitante y hay que viajar ya estamos viendo con quien colarnos para meternos de polizones a ver al equipo en un costadito.Si se juega el clásico, de Corrientes, Cordoba o Resis , la gente larga todo por venir. Todo en uno o dos días a lo sumo. Progre es una droga. No hay remedio para esta enfermedad. No hay familia. No hay noche estrellada. No hay predio Carlos Gardel, no hay paseo Landriscina, ni rotonda, no hay Aybar. No hay amorcito “quedate” que valga. No hay siestero, asado, ravioles, play, pelis. Todo queda stand by. Estamos concentrados. Hay lugar para unos sandwichitos de fiambre previos y una que otra birra tempranito. Lo que hay, es cementera pasión. Los viernes explota el Palacio o la cancha apretujada este jueves con Española. Solo eso. Si. Adictum. Somos esclavos. ¿Escuchó doctor?. Y a mucha honra.
¿Cómo?. ¿Qué la cancha va estar como el Remo para las fiestas?. ¿Y qué duda cabe…y a quién le importa? Nosotros los hombres dejamos la caña de pescar en el freezer y nuestras “banderas”, las guardianas del Palacio, la única pilcha que plancharon fue la remera de Progre y los jeans. Las pinturitas…los perfumes, esas remeritas sexis, que hacen portación de ombligo, pueden esperar. Que me importa que este jueves algunos se vayan a Bariloche. Y si doctor, mudamos el picnic al tablón. No. Es más fuerte que nosotros. ¿Qué me va a decir?.¿Qué es una locura?. ¿Que no se puede ser tan fana?. Diga lo que quiera. Yo en el face tengo todo tipo de contactos: Pibas, pibes, jóvenes maduros, casados, separadas, solos, solas, profesionales, desocupados, clase alta, media, baja, toda la fauna que usted guste elegir. ¿Que es para hacer un estudio sociológico?. Ahí si, estoy de acuerdo. Si viera los locos que escriben en los estados. ¿Cómo se explica este amor? ¿Por qué esta hinchada no afloja, eh?. Ayer se me pegó una frase de Woody Allen.¿Lo conoce? -el director de cine. Decía: ¡No hay felicidad sin sufrimiento!. Y algo de eso debe estar pasando. Porque esta hinchada la pasó mal de verdad, no le hables de los últimos amistosos, no, ni mucho menos se te ocurra nombrar “Adelante” o “Quilmes”. Pero aún así. Siempre puso el pecho y se fue rumiando de bronca para adentro pero altiva y estruendosa para afuera.
¡Cómo pretender cambiar dos pelis en la noche con el amor de tu vida por dos horas de Palacio a pleno!. No , no hay comparación posible. No, la emoción y la fiesta de volver a ver a Progre es única. Además, se percibe un espíritu de unidad, de equipo como hace rato no se veía. Se olfatea…que hay ganas de ir por más. Pero que la consigna es clara. Soñemos despiertos. Cada partido es una final y los jugadores lo saben. No es momento de ser bocones. Para eso están nuestros primos desheredados de gloria a morir y su archi conocido freezer, allá a lo lejos festejando amistosos.
Yo no tomo pastillas, ni rivotril, ¡voy a alentar yo “tordo”!. Me limpia alentar. Me entrego.
Me siento como en el coro de la iglesia…que se yo. El último astronauta del viaje a Venus. Ramsés, el hombre mirando al sudeste y disfruto de este presente, aunque no me importan tanto esos malos resultados que pasamos. Disfruto de esta paz que se va alcanzando sin cientistas, ni egresados de Harvard, filósofos, ni geniales lingüistas. Gente común, ¿vió?, Doc. Que está armando un equipo como queriendo reencarnar en aquel glorioso que esta en ese retrato en secretaría que habría que chapar en oro. Por eso los discursos del “Rey Lobera” sirven. No dan para la cátedra oratoria, pero si para la arenga y la táctica. Para lo básico. Como para que se entienda. Que no teníamos ni tenemos equipo para campeonar…pero si los que eran candidatos no rinden y nosotros crecemos y esta masa impresionante cree y empuja…quién le dice. ¡Ja! “Manso y tranquilo”, como decía Piero, el tren de carga va. Repleto de austeridad y también de ilusiones. Pero con la fuerza de Ghandi. Así esta Progre hoy. Queriendo liberarse de su reciente pasado oprobioso. Calladito y expectante. Mientras tanto. Nosotros…nosotros no tenemos cura. Dejamos el dvd, la compu, la play, el Snack vacio, para otro momento, para más adelante. Nos vamos a Charata. A matar al Prado que viene agrandado de “nose que” .Y si…necesitamos diván… pero a esta altura, la mejor terapia es terminar en cueros al grito de “Ooooohhh Dale Prooogre, es un sentimiento, no puedo parar”."Turismo del corazón" que le llaman…. Venga “tordo”, venga con nosotros.Clase práctica de sublimación del sexo. Erotismo puro, sin contacto. ¿Sabe que tour?...

martes, 27 de septiembre de 2011

"Contigo o sin Tí..."


With or without you. “Con o sin ti. Lo diste todo, lo dieron todo y aún espero más”, dice ese himno del gran Bono.Una maravilla. Ustedes dos, ellos dos. “Pitu” y “Pepo”.

¡Queremos verlos burlarse de las ironías del destino! Allá, bien alto. Son íconos de un Progre que viene pidiendo pista para subirse de nuevo al escenario más importante del básquet nacional. Dos símbolos que también hacen del juego música para los ojos y el corazón. Igual que Bono, con la misma mística del conjunto irlandés. Esa que hermana a tantos jóvenes del mundo con armonías y compromiso social. Con todo lo que significa ser referente de solidaridad y talento en épocas donde resulta difícil huir del exitismo y el consumo.
“Pepo” juega por la gloria. El “Pitu” también. Están en distintas etapas de sus carreras y de sus vidas, pero se rozan en algunos puntos. Es que ese “monito” habilidoso ha conocido lo que ver de afuera los partidos por ese maldito tobillo. Viene haciendo esfuerzos ingentes para remontar vuelo y romperla devuelta en Progre como un grande. Y “Pepo”, que ha aprendido tanto del sufrimiento, hoy se mata por rescatar la escarapela de Progre.

Es un sobreviviente de una raza semi extinguida de jugadores con amor propio y amor a la camiseta. Que su garra destila el sex appel del actor que entrega toda su sal. Representa en los jóvenes un imán que atrae admiración. Ninguno de los dos hoy juegan por el dinero.

Ellos dos nos invitan a conmovernos. Con la pasión por un lado para el "Pitu", con la ansiedad de revancha que todos tenemos, esas ganas de verlo otra vez volando por los aires, sus dribbling cargados de erotismo, sus amagues para afuera y “vamos pa adentro”, sus saltos cargados de gol. Como alguna vez lo hizo. Ese “Mono” corte taza que en dupla con el mismo “Pepo” hizo estragos y significó la penúltima gran aparición del semillero en aquella recordada y angustiante Liga B.

Ese “Pepo” desalentado por un periodismo amarillista que le había robado el amor a la pelota. Esa estafa a su esencia de tirador inquebrantable, agil por naturaleza. Loco de Remate. Indio de sangre caliente. Heroe del futuro. Alero salvaje.

“Vimos en ambos la mirada perdida, la vida enroscada en una espina, vimos la tortura en sus almas y en una cama de clavos los esperamos”, como canta U2. Hoy que los vemos enteros, sabemos que siempre se superan los obstáculos y que siempre en un rincón aguarda la felicidad. Aunque es duro presentir que se acerca ese día en que ellos ya no estarán. Nada será igual “contigo o sin ti”. “Pepo” y “Pitu”, dos historias paralelas de dos tipos diferentes. Todavía esperamos más… No sería poco premio verlos ascender juntos. O al menos ser testigos de las bombas que nos debe el “Pepo” y de los saltos mortales de ese “pequeño gran hombre”, que después de un año cargado de altibajos está pronto a querer irse con bises del show.

Seguramente, Bono y U2 ignoran que Progre, un club escondido en las visceras del Chaco tiene en César y Christian dos guitarras capaces de emocionar del mismo modo: con el amor y el dolor, con la pasión y con el arte. Hoy, con ellos. Mañana, sin ellos. Progre igual siempre será diferente.

lunes, 26 de septiembre de 2011

HAY EQUIPO

                                                                                                                                                             
Mauro Álex "La fiera" Aleksandrowicz: 6 de noviembre de 1979 en Villa Ángela- Chaco. Ala Pivot, 2 mts
De vasta trayectoria en el basquet argentino, paso por clubes como Española de Charata, Unión y Fuerza de Sáenz Peña y Alvear de Villa Ángela.Ademas, pilar fundamental durante mucho tiempo en la seleccion chaqueña.
Es uno de los pocos jugadores que quedó de la temporada pasada.Se destaca por la fuerza bruta, su coraje y ganas. Esencial para defender a los grandotes de los equipos rivales.

César Omar "Pepo" Avalle: 12 de marzo de 1985 en Villa Ángela- Chaco. Alero, 1,90 mts.
Uno de los hijos pródigos del club. A pesar de su corta edad, ya suma amplia experiencia en el basquet argentino. Pasó por clubes como Italiana y Española de Charata, San Martin de Junin, Ciudad de Bragado, Firmat Football Club, Ciudad de Puerto Madryn, Regatas de Corrientes y Alvear de Villa Ángela.
Es otro de los pocos jugadores que quedó del plantel anterior.
Destacado por su coraje y entrega. De los que juegan por "amor a la camiseta". Por su carácter a la hora de calzarse el manto muchos lo tildan de "loco" o "demonio", ídolo por naturaleza.

Charles Bailey: 13 de diciembre de 1982 en Detroti- Michigan (EE.UU). Ala Pivot, 2,01 mts.
Es el extranjero obligatorio por cada equipo. Viene de jugar en Tucuman Basquet Ball con una aceptable labor. Se espera mucho de el por lo demostrado en los partidos amistosos. Viene con la dificil tarea de hacer olvidar al anterior extranjero del club: Jazwyn Cowan.
Víctor Hugo "el fiaca" Cajal: 12 de septiembre de 1980 en Santiago del Estero. Base, 1,80 mts.
Un jugador que puede aportar mucho al equipo. Viene de jugar en Del Bono de San Juan y anteriormente en San Martín de Corrientes. Pieza vital en la selección de Santiago del Estero.
Alternativa para la base, en permanente rotación con Schoppler.
Dante Ezequiel "Piter" Callocchia: 16 de septiembre de 1995 en Villa Ángela- Chaco. Escolta, 1,82 mts.
Juvenil del Club "de pura cepa". Hará sus primeras armas formando parte del plantel profesional. Ojala tengamos la suerte de poder verlo jugar mucho, aunque será tarea dificil porque el cupo esta completo. Su entrada a la cancha cada vez será una ovacion.
Ya tuvo presencia en selecciones juveniles de Chaco.
Tayavek "el flaco" Galizzi: 8 de febrero de 1993 en Santa Fé. Ala Pivot, 2,04 mts.
Este jugador es uno de los que despierta mas esperanzas en los allegados al plantel. Un pibe que con confianza puede llegar a ser figura del equipo.Jugador que vistio los colores de la seleccion argentina U19, disputando el Mundial de Lituania el mes pasado
Facundo "la joya" Grutzky: 20 de febrero de 1992 en Tandil- Bs As. Alero, 1,92 mts.
Es un juvenil que proviene de Quilmes de Mar del Plata. Tiene la magra tarea de reemplazar a "Pepo". Otro pibe que con confianza puede llegar a dar grandes frutos a esta institucion.
Juan Claudio "Juanchy" Kusnier: 8 de agosto de 1974 en Villa Ángela- Chaco. Ala Pivot, 1,96 mts.
Es el más veterano del plantel. Uno de los resurgentes de la gloriosa y tan recordada camada de Vega, Salinas, Perrault que tantas satisfacciones le dió al Club. No será muy tenido en cuenta por el DT, pero es un jugador que siempre está.
Gonzalo "El viejo pirata" Laphitzborde: 22 de diciembre de 1975 en Chivilcoy- Bs As. Escolta, 1,89 mts.
El jugador en el que estan depositadas todas las ilusiones de la gente del Club. Jugador de gran trayectoria en el basquet argentino y curtido en la seleccion chaqueña, a pesar de ser de Buenos Aires ya lleva incontables años en la ciudad.
Conductor del equipo dentro y fuera de la cancha. Gran Capitán.
José Nicolás "el lungo" Ojeda: 19 de diciembre de 1983 en Bahia Blanca- Bs As. Pivot, 2,08 mts.
Jugador que despierta incertidumbre por sus antecedentes en equipos anteriores, pero que en los partidos amistosos demostro ser un recambio interesante para el americano. Jugo Liga Nacional para Gimnasia de La Plata
Pablo Osores. Alero
Viene de jugar la temporada pasada en Tucuman Basquet Ball. De grandes condiciones técnicas.Intenso en la marca y agresivo en el ataque. Puede llegar a ser la revelacion del equipo
Matías "El mago" Paciotti: 26 de febrero de 1991 en Caseros- Cap.Federal. Base, 1,84 mts.
Proviene de Quilmes de Mar del Plata y es una buena alternativa que le permite al DT realizar una constante rotación en el quinteto inicial, permitiendo alternar en los puestos como así también en la base.
Jugador que estando bien puede llegar a ser determinante.
Lisandro "la cobra" Rasio: 30 de diciembre de 1990 en Zarate- Bs As. Alero, 1,98 mts.
Este es un jugador que pinta para ser idolo en el Club. Tiene el sacrificio y la entrega que la gente de Progre admira y lleva en la sangre. Tuvo paso por las selecciones juveniles de Argentina.
Puede llegar a ser fundamental en el esquema de Lobera.
Christian Alan "Pitu" Schoppler: 5 de enero de 1986 en Villa Ángela- Chaco. Escolta, 1,85 mts.
Otro de los "hijos predilectos" de la casa. De gran paso por Española de Charata donde es idolo, vuelve al Club de sus amores para llevarlo a lo mas alto. De tecnica y agilidad admirable. Carga con una lesion en el tobillo de hace tiempo, la cual suele impedirle la practica, pero "Pitu" estando bien puede volar.
Pedro "el duende" Zabala: 28 de abril de 1992 en Mar del Plata- Bs As. Base, 1,80 mts.
Otro de los tantos que proviene de Quilmes de Mar del Plata, con pocos minutos disputados. Con confianza puede llegar a ser una gran alternativa para el manejo del equipo. Rápido, agresivo en la marca, viene con la intencion de sumar minutos de juego, y porque no, ser el proximo Gorostiaga.

Con esta facha de extranjero...

Éste es el extranjero que jugará en nuestro club durante esta temporada. Se trata de Charles Bailey Jr., quien la temporada pasada actuó en Tucuman BB, con una muy aceptable tarea, promediando 17.7 puntos; 9 rebotes y 0.7 asistencias en casi 32 minutos de promedio de juego en los 10 partidos tan solo que jugo en los tucumanos.
Su origen es de Detroit, Michigan en norteamerica, mide 2,02 metros.Algunos tuvimos la suerte de verlo jugar el clásico ante Alvear (fue su primer partido) metiendo por momentos jugadas de NBA, inclinandose hacia atras como volando. Otros lo vieron en el partido amistoso ante San Martín de Corrientes en el Palacio.
Su llegada crea muchas expectativas y su presencia en el equipo es de gran utilidad si se quiere realizar una gran campaña. Ojalá pueda estar a la altura de este club, de su gente que contagia y te obliga al sacrificio.
Se espera que pueda rendir por lo menos un poco de lo que fue nuestro anterior americano, "el hechicero" Jazwyn Cowan, quien opto por quedarse a jugar en Venezuela, jurando que "el unico equipo en Argentina donde jugaria es en Progre..."
Ya te queremos ver andar Charles, ya te queremos ver girar Progre querido: "con esta facha de extranjero, de "americano" aventurero....", tan así, como canta Di Bari.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Me van a tener que disculpar...

Me van a tener que disculpar. Yo sé que un hombre que pretende ser una persona de bien debe comportarse según ciertas normas, aceptar ciertos preceptos, adecuar su modo de ser a determinadas estipulaciones aceptadas por todos. Seamos más explícitos. Si uno quiere ser un tipo coherente debe medir su conducta, y la de sus semejantes, siempre con la misma idéntica vara. No puede hacer excepciones, pues de lo contrario bastardea su juicio ético, su conciencia crítica, su criterio legítimo.
Uno no puede andar por la vida reprobando a sus rivales y disculpando a sus amigos por el solo hecho de serlo. Tampoco soy tan ingenuo como para suponer que uno es capaz de sustraerse a sus afectos y a sus pasiones, que uno tiene la idoneidad como para sacrificarlos en el altar de una imparcialidad impoluta. Digamos que uno va por ahí intentando no apartarse demasiado del camino debido, tratando de que los amores y los odios no le trastoquen irremediablemente la lógica.
Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor , porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria. No, nada de eso. El tipo tiene una actividad mucho menos importante, mucho menos trascendente, mucho más profana. Les voy adelantando que el tipo es un deportista. Imagínense, señores. Llevo escritos veintidós renglones hablando del criterio ético y sus limitaciones, y todo por un simple caballero que se gana la vida picando una pelota.
Ustedes podrán decirme que eso vuelve mi actitud todavía más reprobable. Tal vez tengan razón. Tal vez por eso he iniciado estas líneas disculpándome.
No obstante, y aunque tengo perfectamente claras esas cosas, no puedo cambiar mi actitud. Sigo siendo incapaz de juzgarlo con la misma vara con la que juzgo al resto de los seres humanos. Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa.
No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche.
El no lo sabe, cuidado. Así que mi pago es absolutamente anónimo. Como anónima es la deuda que con él conservo. Digamos que él no sabe que le debo, e ignora los ingentes esfuerzos que yo hago una vez y otra por pagarle.
Por suerte o por desgracia, la oportunidad de ejercitar este hábito se me presenta a menudo. Es que hablar de él, entre la gente, es casi una rutina. Para ensalzarlo hasta la estratosfera, o para condenarlo a la parrilla perpetua de los infiernos. Nosotros, los de su familia, los hinchas de Progre gustamos, al parecer, de convocar su nombre y su memoria. Ahí es cuando yo trato de ponerme serio y distante, pero no lo logro. El tamaño de mi deuda se me impone. Y cuando me invitan a hablar prefiero esquivar el bulto, cambiar de tema, ceder mi turno a la hora del mate a la tardecita. No se trata tampoco de que yo me ubique en el bando de sus perpetuos halagadores, nada de eso. Evito tanto los elogios superlativos y rimbombantes como los dardos envenenados y traicioneros. Además con el tiempo he visto a más de uno cambiar del bando de los inquisidores al de los plañideros aplaudidores, y viceversa, sin que se les mueva un pelo. Y ambos bandos me parecen absolutamente detestables, por cierto.
Por eso yo me quedo callado, o cambio de tema. Y cuando a veces alguno de los muchachos no me lo permite, porque me acorrala con una pregunta directa, que cruza el aire llevando específicamente mi nombre, tomo aire, hago como que pienso y digo alguna pavada como: “ Y, no sé, habría que pensarlo”, o tal vez arriesgo un “vaya uno a saber, son tantas cosas para tener en cuenta”.Es que tengo demasiado pudor como para explayarme del modo en que aquí lo hago. Y soy incapaz de condenar a mis amigos, familiares y conocidos al suplicio de escuchar mis argumentos y mis justificaciones.
Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las ínfimas traiciones tan propias de nosotros, los mortales. Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como la hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace. En cada ocasión en la que mencionan su nombre, en cada oportunidad en la cual me invitan al festín de adorarlo y denostarlo, yo me sustraigo a este presente absolutamente profano, y con la memoria que el ser humano conserva para los hechos esenciales me remonto a esos momentos, como esas dos noches sublimes en las que ÉL SOLO, les clavó setenta puntos en dos partidos al clásico rival, y la gente se olvidó. O cuando nos llevó de la manito a las puertas del ascenso al TNA pero la desgracia en Sáenz Peña fue más fuerte,o aquella vez en Tucumán cuando paradito en la línea de simples, inmóvil, nos dio el triunfo en la lejanía del norte y después ése día, esa noche inolvidable en la que me vi obligado a sellar este pacto que, hasta el presente, he mantenido en secreto. Digamos que mi memoria es el salvoconducto para volver el tiempo al lugar cristalino del que no debió moverse, porque era el exacto lugar en que merecía detenerse para siempre, por lo menos para el básquet, para él y para mí.
Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como ése. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos. Esa mañana habrá sido como todas. El mediodía también, al igual que la tarde.Y la noche arranca, en apariencia, como tantas otras. Una pelota y diez tipos. Y otros miles de tipos comiéndose los codos delante de la radio, en los puntos más distantes de la provincia.
Pero ojo, que esa noche es distinta. No es un partido. Mejor dicho: no es sólo un partido. Hay algo más. Hay mucha rabia, mucho dolor, y mucha frustración acumulada en todos esos tipos que escuchan la radio. Porque venían dolidos, álgidos de tantas frustraciones, y el equipo diezmado. Pero ahí está la cancha, el básquet, y son ellos o nosotros. Y si somos nosotros el dolor se va a amainar un poco, vamos a tener sonrisas una semana .Pero si son ellos. Ay, si son ellos. Si son ellos la humillación va a ser todavía más grande, más dolorosa, más intolerable. Vamos a tener que quedarnos mirándonos las caras, diciéndonos en silencio “te das cuenta, ni siquiera aquí, ni siquiera esto se nos dio a nosotros”, ni a estos les podemos ganar.¿Con que cara cruzamos ahora por el Snack?...Así que están ahí los tipos. Los cinco tuyos y los cinco de ellos. Es básquet, pero es mucho más que básquet. Porque muchos necesitan de Progre para curar heridas arrastradas ¿sabes hermano?, porque son cuarenta minutos de olvidar angustias ¿vió?. Por eso no es sólo básquet.
Y con semejantes antecedentes de tarde borrascosa, con semejante prólogo de tragedia, va ese tipo y se cuelga para siempre del cielo de los nuestros. Porque se planta enfrente de los contrarios y los humilla. Porque los roba. Porque delante de sus ojos los afana. Porque lo tenían liquidado, porque había que volverse en cole mil kilómetros con la cabeza baja. Porque no lo pueden creer que el tipo se les plante, agarre la ultima pelota, se mande, tire un pase con devolución y ataque el aro para meter el doble, empate.
Hasta ahí, eso sólo ya es historia. Ya parece suficiente.Pero hay más. Aunque uno desde acá diga “bueno, es suficiente, me doy por hecho”, hay más. Porque el tipo, además de piola es un artista. Es mucho más que los otros.
Le hacen un foul, los de atrás se agarran la cabeza, en sus casas por la radio pedís atención médica, que te alcanzen por favor el Rivotril, pero a él no le bastaba con empatarlo,él quería ganarlo, él es así.
Se planta otra vez en la línea de simples y mete el simple con el tiempo ya muerto para ganar el partido por uno, allá, en Buenos Aires, a miles de kilómetros de su pueblo, con su familia enfervorizada seguramente en el comedor, con su viejo escondido en el baño, para que el hincha de Progre sienta que el corazón se le sale del pecho.Para que ellos no se lo olviden nunca. Para que se queden con la boca abierta y la expresión de tontos, pensando que no, que no va a suceder, que la pelota va a pegar en el aro y va a salir, que van a empatar y lo van a ganar en suplementario, que alguien va a hacer algo antes de que la pelota sin pedir permiso se meta en el aro, de que algo va a pasar para poner en orden la historia y las cosas sean como Dios manda, porque en el básquet tiene que ser como en la vida, donde los que llevan las de ganar ganan, y los que llevan las de perder pierden. Se miran entre ellos y le piden al de al lado que los despierte de la pesadilla, los de Progre en cambio se pellizcan, no lo pueden creer, se abrazan, se besan, se acarician como copulando al igual que perros guachos, porque ahí quedó la bola para toda la eternidad, y el tipo va a abrazarse con todos y a levantar luego los ojos hacia el cielo. Y hace bien en mirar al cielo, porque no sé si sabe, pero ahí están todos,
representados en las estrellas, a lo lejos, por la radio, sin todavía despertarse.
Así que, señores, lo lamento. Pero no me jodan con que lo mida con la misma vara con la que suponen debo juzgar a los demás mortales. Porque yo le debo además de todo lo dicho, ese partido con GEVP.Y el único modo que tengo de agradecérselo es dejarlo en paz con sus cosas, con su carácter, con su locura. Porque ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por acumular un montón de presentes vulgares encima de ese presente perfecto, al menos yo debo tener la honestidad de recordarlo para toda la vida. Yo conservo el deber de la memoria....

(Pepista incurable, Progresista incorregible...declarado...)

viernes, 23 de septiembre de 2011

El Palacio

85 años dice el tiempo cronológico, inventado por occidente para medir más que el día y la noche, la jornada laboral. Sin embargo, hoy se cumplen vaya a saber cuántos según el tiempo circular que desde un pantano de Villa Ángela se fundó la Keops del básquet. Allí sólo existía el ferrocarril, montes quebrachales adornando las siestas. La frontera eran hileras de eucaliptos, bajo el líquido, y del otro lado el campo.
Hubo un hombre, que entre la locura y el ensueño armó un sueño colectivo. De un redondel del aire creó la más portentosa vasija del aliento. Ahuecó los humedales hasta el centro de la tierra y desde allí emergieron los cimientos que atraparían definitivamente el futuro, la gloria deportiva y la misa cuya primera oración reza: “¡Progre, mi buen amigo, esta campaña ‘volveremo’ a estar contigo!”.
Y fue así, que quedó tapiado el silencio, puertas afuera, y fue sudestada intempestiva de fervor tribunas adentro. Fueron necesarias 3.000 toneladas de acero y 26.0000 metros cuadrados de hormigón para custodiar nuestro “santo lugar”. Lo que nunca se pudo medir fue la fe que entregaron nuestros miles de templarios, aquellos hombres que acompañaron a su líder para que el “Monumento al Básquet”, “el Palacio de calle España” sea inaugurado y permanentemente embellecido y cuidado.
¿Cómo hicieron posibles los egipcios sus maravillosas pirámides, esos inigualables Santuarios? Unicamente, por amor a sus dioses. Ya, el oráculo de los sabios del reino de Lipzig y Binaghi, aquellos visionarios que se sacaban chispas, había anticipado que después del reinado de Lobera, Arece y Salinas, otras deidades pedirían pista rápido. Así fue que aquel pobre cuadrado de cemento se instaló, desde las piedras escalares que conformaron las gradas más galanas, tan rutilantes como las del Colón, tan majestuosas y misteriosas como las del Machu Picchu. Desde entonces, el “único estadio” fue Circo y Coliseo de malabaristas y gladiadores adorados. Y hubo un Sapo, una Mona, un Gringo, un Negro, un camello, un Gato, un Gladiador llamado Iván, un rey llamado Luis I ,un Viejo pirata, un pibe de la motito apodado “El Pitu” y, ahora, un Pepo que enamora.
Pero si en algo se convirtió la mole en medio del monte quebrachal fue de todos: “El Vaticano del básquet chaqueño”. Parqué por el que anduvieron jugadores de la talla de Milanesio, pasando por Campana hasta Wolkowizky. Sede de peñas,de bingos eternos.Hubo tanto regocijo, pero también hubo llanto. Y para eso se hizo, para implorar con el canto. Tuvimos nuestras "Vilcapugio y Ayohuma", nuestra noche ante Adelante. Y despedimos ahi mismo a "La Mona" y ofendieron nuestro credo. No lograron dividirnos y desde el fondo más hondo, aquél que esconde el cimiento, desde el fondo de la tierra brotó el fuego sagrado. Así como brotará siempre, por más rachas maleficios e incapaces dirigentes.
La llama de Progre es la llama de la vida, la de una cena con velas entre dos enamorados que día a día renuevan en un pacto apasionado, serle fiel al sacramento de la fidelidad: “En las buenas y en las malas”. “Palacio” "Catedral" sos nuestro templo, allí donde los astros han tornado el parqué en alfombra roja y las velas y candelabros en bengalas humeantes de color sangre y nieve. Allí donde los templarios practicamos a coro nuestros salmos paganos y donde el eco de la “o” de "Prooo" se lanza en catarata del fondo cavernoso de miles de gargantas. Retumba en nuestras bocas y estalla y se multiplica en la tribuna de madera, las butacas y la de cemento, mientras cerca del portón la gente atónita observa paralizada semejante explosión del alma sonora.
Hace nose cuantos años se inauguró nuestra Keops. ¿Hace cuanto? “El Palacio de calle España”, más que un estadio de básquet, una pirámide, rodeado de anillos, laberintos, puentes, túneles, piletas, es nuestro templario. Recuerdos de un pasado por nadie superado.
Gracias a nuestros templarios, los mismos que también habitan en las retinas de los mas viejos. Unos y otros son los responsables de mantener vivo el ritual pagano que nos convoca cada noche. Una historia regada de alquimistas que con su presencia multitudinaria partido a partido siguen fundiendo la piedra en el pantano. Una argamasa única, donde se mezclan la sangre de tantos corazones que morimos por el "rojo y blanco" y una pasión cementera y acerada, que nos acuna.

¿Cómo vas a saber?...


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL AMOR 
SI NUNCA TU JUGADOR BESÓ LA CAMISETA


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL DOLOR 
SI NUNCA VISTE LAS REVOLCADAS DEL GATO O JESUS


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL PLACER 
SI NUNCA GANASTE UN CLÁSICO DE VISITANTE


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL CARIÑO 
SI NUNCA LO VISTE AL PEPO SALTAR LA BAYA PARA ABRAZARSE CON SU VIEJO

ESCUCHAME... COMO VAS A SABER LO QUE ES
LA SOLIDARIDAD
SI JAMÁS UN HINCHA TUYO SALTO A DEFENDER A UN JUGADOR

COMO VAS A SABER LO QUE ES LA POESÍA
SI JAMÁS VISTE JUGAR A GOROSTIAGA

COMO VAS A SABER LO QUE ES LA LOCURA
SI JAMÁS GANASTE UN CLÁSICO CON UN TRIPLE SOBRE LA HORA

COMO VAS A SABER LO QUE ES
LA AMISTAD
SI NUNCA TE ABRAZASTE CON UN DESCONOCIDO  DESPUÉS DEL TRIPLE DE BONI


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL PÁNICO.
SI NUNCA  VIVISTE POR RADIO LOS PARTIDOS CON QUILMES ESTANDO LEJOS


COMO VAS A SABER LO QUE ES MORIR UN POCO
SI JAMÁS UN JUGADOR DE OTRO EQUIPO TE DIO EL PASE A PLAYOFF EN CHARATA


DECIME VIEJO... COMO VAS A SABER LO QUE ES
LA SOLEDAD
SI JAMÁS TE TIRASTE A LLORAR EN LA TRIBUNA DE MADERA
CUANDO ADELANTE NOS MANDÓ AL TNA2


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL ORGULLO
SI NUNCA VELARON A UN ÍDOLO TUYO
LLENANDO LA CANCHA DE GENTE EN UN VELATORIO.


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL EGOÍSMO 
SI NUNCA  AMARRETEASTE LA ENTRADA PARA UN AMIGO
PORQUE CON SUERTE TE ALCANZABA PARA ENTRAR VOS


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL ARTE
SI NUNCA, PERO NUNCA VISTE A LAPIZTHBORDE
DAR UN PASE DE PIQUE
.
COMO VAS A SABER LO QUE ES
LA MÚSICA
SI JAMÁS CANTASTE CON LA MONADA

COMO VAS A SABER LO QUE ES
LA INJUSTICIA
SI NUNCA TE BOMBEARON VASALLO Y WAZINGER


DECIME, COMO VAS A SABER LO QUE ES
EL INSOMNIO
SI JAMÁS  PELEASTE LA PERMANENCIA


COMO VAS A SABER LO QUE ES EL ODIO
SI NUNCA  LE VISTE LA CARA A LA HINCHADA DE ALVEAR.


COMO, PERO COMO VAS A SABER LO QUE ES LLORAR
SI LLORAR,
SI JAMÁS PERDISTE UNA SEMI DE LIGA B
SOBRE LA HORA CON UNA CHICHARRA QUE SUENA ANTES


COMO VAS A SABER, QUERIDO AMIGO,
COMO VAS A SABER LO QUE ES LA VIDA

SI NO SOS HINCHA DE PROGRE….

Esas cosas que uno guarda



La intención es disfrazar mis palabras en un cuento, en una historia. No me considero un tipo bueno para esto, no soy más que alguien que necesita vivir para contar experiencias. No creo que esto, que este texto, este amontonamiento de palabras me lleve a escribir al diario Clarín o a La Nación, tampoco es lo que pretendo, pongo los pies sobre la tierra y solo me dispongo a contar una historia que será recordada para siempre por la gente de este, mi pueblo.

En la vida hay momentos sublimes, inmaculados, esos que uno desea con todas las fuerzas de su corazón que no transcurran mas, que se queden ahí inmóviles, estupefactos, imborrables.
Aquel día parece ser que todo estuvo armado, porque desde la mañana parece que el Dios sol insinuaba algo, con el animo de perro que volteo la olla, sin decir nada, sin aguardarlo.
Para meterse un poco en el clima de lo que pasaría a la noche no había mas que irse a la panadería, al súper, a la carnicería o a cualquier lugar donde haya dos o mas personas como para enterarse del suceso, pero no debían ser cualquier personas, tenían que ser de esas sentimentales, apasionadas, fatalistas, que estaban al tanto de todo, que eran de una o de otra vereda, que entendían lo que aquello significaba, que sabían que después de aquel acontecimiento, las cosas no serian iguales, que las vidas de la gente del pueblo tomaría otro rumbo, que todo era cielo o infierno, que todo era burla o alegría, se enfrentaban los dos equipos mas grandes de la ciudad, los perpetuos archi rivales, en un partido por la Liga B de básquet, algo que la daba aun mas dramatismo, por el nivel que esto significaba, por lo importante que era, mas que cualquier otro merito, el honor del barrio, la alegría de la gente, “el ganar el clásico”.
Por la tarde, de una manera de pasar el calor que hacia cuando por aquel tiempo, la primavera parecía haberse envuelto en fuego, y nos azotaba como un castigo divino.
Era cosa de compartir tereres bajo el árbol o en el comedor fresco de algún amigo y hablar de “eso”, del suceso, de lo que a pocas horas estaba de ocurrir. Entonces todos los que nos juntábamos éramos una mezcla de filósofos deportivos con analistas sociales. Creíamos en el equipo, porque en eso radica la razón de ser hincha, confiar, convencerse de que todo se puede, aunque había que ir allá, a lo lejos, en la cancha de ellos, donde teníamos el maldito karma de que las cosas se nos compliquen. Y para darnos aun mas manija, leíamos estadísticas, éramos masoquistas por naturaleza, porque nada era a favor nuestro, estábamos en el mismo infierno antes de que todo arranque, antes de que la caprichosa naranja comience a volar por los aires, pero en fin, estábamos ahí dando opiniones y divagando en lo que podía llegar a ser, siempre con el subjetivismo del fanático, que divaga a su favor, que imagina que lo mas increíble pase y todo sea perfecto, memorable.
Llego la hora, y yo con mi amigo, cortados los dos por la misma tijera, hartos de pseudo masoquismo, éramos tan marmotas que no íbamos a ir al partido. Pensábamos y re pensábamos de que si perdíamos, como estaba escrito en todos lados, nos esconderíamos al instante, sin que nadie supiera que existíamos en el mundo, y además, para no verles las caras de felicidad a esos infelices. Por otro lado, habíamos concluido que si ganábamos, apareceríamos de la nada de inmediato para unirnos en un abrazo triunfal con los demás hinchas.
Así fue que estábamos ahí nosotros. Mi vieja preparando sándwiches de miga, con su oreja pegada a la pequeña radio que habíamos encendido para esperar el partido, estaba la radio y todos sentados alrededor, como si fuese un fogón. Mirándola estupefactos como si fuera a emitir imágenes. Fue en ese momento cuando Dios se apareció por primera vez y comenzó a torcer la historia. Apareció por mi casa un amigo al que no veía hace tiempo y que había llegado hace una semana atrás. Llega con una entrada mas y viéndonos ahí sentados con la cara de aquel que esta por ser fusilados, nos dijo: “¿Como, no van a ir al partido?, acá me quedo una entrada…”, y ahí me encendí, mire a mi cómplice en esto y una leve sonrisa se le dibujo en el rostro y con vos de ultimo suplicio solo atino a decir: “Charly, no vamos a aguantar acá sentados…” y esa fue la señal, esas fueron las palabras justas para que yo de un salto y me ponga la camiseta de Progre y en tres pasos ya estuviéramos rumbo a la cancha.
Y allá estaban todos, en un rincón de la cancha nuestra hinchada, con lo importante que son los rincones en la vida, postal roja y blanca del alma pintarrajeados con banderas, camisetas y gorros. Y en todo lo restante del estadio estaban ellos, con sus caras de jolgorio, preparándose para lo que en el prologo era un tramite mas, lo que era el tren hacia el paraíso, ellos inundaban el estadio, nosotros apretujados allá en el fondo.
Nos dispusimos con mi amigo en los tablones, desde ya entrando en clima déle saltar y sacudir las banderas. La alegría y el aliento era tal que se nos desplomo la tribuna de bandera y casi terminamos todos en el suelo.
El partido transcurrió en un estado de coma, veíamos los harapos de algo que se terminaba, que se moría lentamente. La mas cruda de las realidades comenzaba a cachetearnos las ansias de llevarnos la victoria. Cuando apenas nos podíamos adelantar en el marcador, ellos con alguna bomba nos pasaban de nuevo arriba y otra vez ese suplicio incesante de vernos derrotados.
Hasta que paso lo que Dios y otros tantos santos quisieron. Fue la segunda vez que Dios se figuro ante mi aquel día. El partido estaba empatado y ellos tenían la pelota, nuestra hincada era un silencio sepulcral, yo estoy seguro de que la muerte estaba sentado al lado nuestro aquel día, tengo la absoluta certeza de que el cementerio se mudo de esquina y se vistió con la postal de nuestras caras.
Se para nuestro verdugo en la línea de simples con 4 segundos por jugar. Bajaron todos los silbidos que pudimos. Con mi amigo nos miramos dándonos el pésame mayor que un mortal puede dar, ya estábamos condenados, ya no había vuelta atrás. De tanto que luchamos íbamos a tener que verles las caras a esos infelices y agachar la cabeza con ese sabor amargo que deja la derrota. Sabíamos con solo mirarnos que se nos arruinaba todo el fin de semana, que todo aquello que podamos llegar a disfrutar no iba a ser como queríamos, porque perdíamos, porque era la burla de la ciudad, porque había que irse a dormir temprano y no salir por el resto de la semana a la calle.
Es así que este tipo tira los dos simples y el muy desgraciado mete los dos, y yo estoy muy convencido, casi entregado a la magia divina de que nadie, ni el hincha mas optimista pudo haberse imaginado lo que sucedió.
Volviendo a la escena, solo quedaban 4 segundos, si, como lo leen, solo 4 SEGUNDOS por jugar y nuestro equipo pide minuto, por lo que sacaríamos del medio (mas cerca del aro) y teníamos la ultima bola de la noche.
Yo ya no puedo entrar en detalles en ese momento, porque yo era una planta, un ficus o un sauce llorón, ya me había enancado para tirarme a llorar en la tribuna de madera destrozada, y ahí fue, en ese instante, cuando apareció Dios. Estaba de vacaciones, o bien, en uno de esos recreos que suele pegarse para así darse una vuelta aquella noche por el estadio, con su dedo, en un acto de conversión, lo toco a un muchacho que en ese entonces portaba la Nº6 y le dijo que sea su enviado por esa noche, por ese momento, porque estaba cansado de siempre ser él, el que se encargue de todo. Fue así que este pibe recibió la pelota mas pesada de su vida, esas que nadie quiere agarrar, la pico de un lado al otro, de una manera brusca, como bailando con ella un malambo. Mis ojos se abrieron como un dos de oro, gigantescos, impávidos. El tipo la pico y justo cuando viene la marca del adversario, la tira por los aires. Y ahí fue cuando el mundo se detuvo, cuando la magia te atrapa para que no salgas ileso de ella, para que a uno le den ganas de llorar, para comprender que no solo se llora de tristezas en esta vida, para entender de una vez por todas de que Dios existe y mas cuando lo necesitas, cuando hay que torcer el rumbo de las cosas, cuando hay que cambiar la historia.
La pelota cayó como una tromba, enterrándose en el aro en una ráfaga de un minuto en el que la cancha se inundo de nuestra gente, en un minuto en el que no alcance a abrazarme con mi amigo porque los dos andábamos despavoridos corriendo por el parqué, en un minuto en el que mi hermana que ya se iba, hoyo una explosión vivaz de gritos y su resignación se convirtió en feroz felicidad, en un minuto en que entendí que la gente tiene esa necesidad de no sentirse nadie, cuando a la gente le hacen falta estas alegrías, estos pasos fugaces de desazón a algarabía.
Y ahí estaban ellos, los locales, nuestros rivales, con sus caras dadas vueltas, porque sabían que esa pelota estaba ahí para toda la eternidad, que no se podía torcer mas el rumbo, que ya todo estaba en la nada, que en su propia casa le pisoteaban la alfombra y le orinaban sobre la mesa de la cocina, que en su propia casa le daban una paliza digna de David y Goliat. Y enfrente estábamos nosotros, los que hasta hace un minuto estábamos en el mas crudo de los infiernos y volvíamos a encumbrarnos al paraíso sagrado, con el corazón alegre con ganas de salir a retozar por allí.
La historia había dado un rumbo, la vida tenía otro color para nosotros, para los nadies, para los que necesitamos de estas cosas. Para los que con el pasar de tiempo y seamos unos “nonos” viejos podamos contarle a los pibes abriéndonos un poco un espacio en el alma, que aquella noche quedara marcada para siempre, para la eternidad, como “esas cosas que uno guarda…”

Saludos gente…

Me voy….como quien se desangra..