domingo, 22 de enero de 2012

Razón de vivir



Andabamos con la sonrisa de oreja a oreja, mirando como inventariandolos a los otros, sin ningún nervio, con 0 nivel de stress, mirando en los diarios y paginas de internet y vernos ahí arriba todavía. Pero había que seguir por la buena senda, porque de nada hubiera servido que después de ganar el clásico se consiga una derrota.

La noche se curtía de estrellas pijoteras, y algunas nubes le robaban unos besos al cielo oscuro. Se maquillaba la noche de camisetas rojas y blancas, cantos que cortaban el silencio y el alma en las manos de los huespedes de lujo que asomaban a las tribunas del Palacio.

Enfrente Oberá, timido, casi que nervioso de entrada, sumiso, que quiso demostrar que estaría a la altura del partido pero Progre lo maniató, lo amordazó y le fue dando golpes cada vez mas fuertes, con un Rasio cada vez más ídolo con esa fuerza contagiosa de epidemia, con un Schoppler encendido como un candil en la noche cuando yo "de chiquilín miraba de afuera".

Preguntas sin respuestas, la naranja vanidosa que se trasladaba con un montón de manos queriendo conquistarla, mirando de reojo a los hombres que vestían de celeste y yéndose en manos de "los hombres de rojo".

Progre de a poco lo fue demoliendo, regalandole a su gente otra alegría mas para emparchar las tristezas que deja el paso del tiempo, lo cotidiano, para esos que en el tablón buscan algún gesto que le calme las angustias, para los que saben que si está Progre y la noche, lo demas importa poco, para los que creen y esperan que si hay Progre, en el cielo hay Dios y es rojo y blanco. Para todos los que le arrancan placer a la vida saltando en los tablones en punta de pie, casi en el aire, levitando como un fantasma, para esos que se agarran de los trapos con lo negro de las uñas y cantan hasta descomponer su garganta, para nosotros, para el pueblo, los que ven en Progre su Razón de vivir...

sábado, 14 de enero de 2012

Gracias a la Vida



Fue el último del año 2011 y ahora el primero del 2012, nada mejor para el hincha de Progre, nada más perfecto para este rey en desgracia que se declara amo y señor del básquet chaqueño.


Alguna vez cantó la recordada Mercedes Sosa con su voz de trueno ese tema que es tan corto pero que dice tanto: "Gracias a la Vida".
Gracias a la Vida que me ha dado tanto, me dió este designio maravilloso de ser hincha de Progre y de ir con el paso cortado de la murga a cancha de Alvear y terminar copulando de felicidad como un perro rabioso bajo el trapo de la barra.
"Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado el oído en todo su ancho", para escuchar ese derrotero de locos de la gente, de tu gente Progre, que cantó desde media hora antes del partido y hasta que sonó la chicharra y más.
"Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado el sonido y el abecedario", el ruido de las tribunas quebrándose, no aguantando la ira de gente apasionada cual volcán en erupción a quienes la cancha le quedó chica, y el abecedario para nombrar a nuestros heroes de la noche.
"Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la marcha de mis pies cansados", de los que llegaron a tiempo, de los que llegaron tarde, de los que no pudieron llegar, los pies de los que ya no están, los pies del Pitu acostumbrados a volar.
"Gracias a la vida que me ha dado tanto, me dió el corazón, que agita su marco", el corazón con remiendos, soldado de plomo de tantas noches vacías que anoche se fue dando brincos de alegría por el predio. El corazón grande del viejo pirata que nunca juega mal, el corazón hirviente de Rasio que lo hace una fiera.
"Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto", las risas y las lágrimas de emoción que por este equipo a uno le brotan, la de los mensajes y llamadas posteriores a los que no estaban, los abrazos con desconocidos, el no poder dormir hasta tarde porque uno esta sobresaltado, ¡las risas y el llanto que guardaremos tanto!...
Gracias a la Vida...Progre...Gracias a la Vida...