lunes, 31 de octubre de 2011

MALPARIDA


¿A qué cancha fuimos? A ésa que se nos volvió yira, yira cuando apareció la malparida. Esa suerte que es grela y que te larga parao. A ésa cosa que se llama “liga” y la quieren disfrazar de ciencia. ¿O a la que estaba en el clímax del “jugando bien o mal, yo te quiero”, festejando una victoria injusta por lo chiquita, a lo “negro” hasta que sonó la chicharra? A ésa que erizaba la piel con cada arranque de “Pitu”, como si estuviéramos viendo de nuevo a Salinas. A ésa que todos nos mirábamos y nos pellizcábamos como diciéndonos sin hablar: ¡Viva el básquet, esto es Progre!

No me resigno a los juicios apócrifos de la “previsibilidad” que hablan de cerrar un partido que en el trámite nunca se abrió para Progre, que la remó de atrás, y donde las que siempre entran, esta vez no entraron. Volvió la perfidia del destino, del Dios Salvaje y lo impredecible de este juego. Progre fue amante fiel, nunca se traicionó y quizás ese “sincericidio” de tanto erotismo por la pelota, que no pudo concretar en los aros, lo pagó con esa puñalada mortal. El tiro del final, que a Progre se le negó, le salió otra vez al ladronzuelo que no había disparado ni una bala de sebita, porque a lo último Progre lo amordazó, le mostró los dientes. Pero ellos se llevaron un botín exagerado.

Hay más, porque volvió esa bruja conspiración de arbitrajes horripilantes y de rivales horripilantes que hacen un culto de la brusquedad (con todo afecto “Negro”, pero son un horror). Sin querer sumarme a ningún llanto -como escuché por allí en radio sobre las quejas del arbitraje- lo primero que tengo para decir es que Tosello está para el retiro. Dirigió a 10 metros de las jugadas más decisivas de la noche. Los fules insólitos a Bailey, las mil y un antideportivas a Rasio . La indiferencia ante el foul táctico como sistema que usaron las tropas de Caballero.

¿A qué cancha fuimos? A ésa que volvía a demostrar todo su fervor, que daba para prolongar con una cerveza “helada” y una picada la noche primaveral. Y sin embargo, la gente de Progre volvió a sellar su compromiso con este presente. Con la popu que reventaba. Con la platea vestida de popular. Que visitó la cancha de disfraz de novia inundando de papeles blanco el parqué como flores que crecen, saludó al equipo y ovacionó a los guerreros.

Fuimos a la cancha que vio desfilar nuestras huestes hasta la madrugada del lunes con el pecho inflado. Con bronca pero lejos de la tragedia. Porque este impostor, la derrota , no nos pueden inducir al desengaño. No entran en mi inventario. Yo vi un público feliz, gozoso y goloso. Y un equipo coherente y convencido de que jugando así, arremetiendo en el final, se ganará más de lo que se pierde. Lobera juntó a Ojeda, Rasio, Bailey y Aleksandrowicz. Puso en evidencia lo que conceptualmente se busca. Todas las variantes de ataque posible. Todo irreprochable, aunque la pelotita no entrara. Alvear en el último cuarto no daba señales de vida y nada decía que sobre la hora “los caprichos del azar” nos iban a congelar el júbilo. Con los jugadores de Alvear –sí, yo los ví- pidiendo aliento a su hinchada mientras ganaban por más de 15 puntos.

 Estuve en la mejor función colectiva de Progre-la del ultimo cuarto- que invitaba al sueño de que “hay equipo para más”.. Hasta que apareció la malparida y me dijo que “hay que esperar”, que “está pero no está”. Yo sé que jugando así se va a tener que entregar. Aunque su vida de “yira, yira” se obstine en esta costumbre “aguafiesta”. Siempre, pero siempre, “el amor es más fuerte”. A no aflojar, Pepo. A no aflojar, “Viejo”. A no aflojar, “Pitu”. A vos, capo, a no aflojar. Que las “ligas” son de maricas, no de tipos con aguante como el hincha de Progre. Ah, salute, mañana es un nuevo día, y seguro, amanece con sol.

sábado, 29 de octubre de 2011

¡¡¡..Padrenuestro..!!!


Porque ni a la ausencia ni a la desmemoria,
le haremos el juego ni tendrán clemencia,
si Progre cumple casi cinco décadas de gloria,
es que en esta historia de dulces victorias,
hay más de un Arcángel pero un solo padre.

Le diré a San Pedro que me de una pista
para reencontrarte .
Si escarbo en el parqué o entre los tablones, o
entre los arpegios de una noche en vena,

seguro andarás detrás del aro,o quizá
andando a caballo siguiéndolo a Rozas
o entre los acordes de dulces chamamés
¿no andará tu alma buscando guitarras?

Ya de madrugada, de tardíos pétalos y
De gurrumines, de aromas y humos
Y de canillitas, me juego una fija,
Que nadie la sabe, voy a descubrirte
pispiando los diarios en el bar Snack.

Como Don Quijote, loco de remate,
Entre los matungos verás Rocinantes
alzado en andas aquella noche en Saenz Peña
Si no corre el topo ya no hay cheque en blanco.
Charata, Sáenz Peña y el Gran Buenos Aires.
¡Que vivan el básquet, el asado y la política!
sin juntadas de chamamé,sin Progre, sin básquet, sin sueños,
no existe la noche para vos.

¡Fuiste el más vivo entre los vivos,
ahora sos el más vivo entre los muertos!
Y en un mano a mano, quiero que me respondas,
decime sin chamuyos y sin versos :
¿cómo te hiciste de Progre “Dios eterno”?.
Si de ídolos, el Rojo siempre estuvo lleno.
Y en verdad tanto El Sapo, El Negro, el flaco y el camello,
eran más jugadores, “mona” que vos.
¿Qué misterio ocultás?, ¿qué secretos
te erigieron “el más grande entre los grandes”?

Se me ocurre que el secreto está en la sangre rojiblanca
que recorre tu cadáver.
En la hombría de sentirte ganador,
en la cancha de adentro o de afuera,. Por eso queremos verte,
incansablemente implacable verdugo de los “del negro”
Hacenos sentir tu ácida y filosa adrenalina
y esa sepulturera maestría , de convertir los latidos de
la brava cancha rival en una bóveda fría.

...Y palpitarte en el renacer de cada pibe del semillero.
Quiero ver sus A.D.N, si químicamente hay un “mona” en sus genes.
Si son rockeros, cumbieros, si son floggers, o son emos, si son chetos o raperos,
Si son más lindos, más feos,más pintones, más fuleros...
¡Qué me importa!...
Solo importa que cada gota de sangre, tenga tu sangre Lobera.
Si en los pibes vive Carlos, está Progre en el cielo...
¡ Y está vivo el “Padrenuestro”!

viernes, 28 de octubre de 2011

El domingo Progre. ¡Sí, Juro!


Hago este juramento antes del domingo, antes de marchar con el paso cortado de la murga entre un remolino de trapos a Alberdi y 25 de mayo. Lo hago antes del diario del lunes. Antes que se juegue este clásico transgénico. El que vale, el que está más allá de un amistoso, el que no entiende de “Copa Sameep” ni sus derivados, este es el que es por los “porotos”, es de verdad. Ese clásico en el que nos aunaremos todos en un costado, en esta tribuna de madera que alguna vez se nos vino abajo de tanta pasión. Pero aquí estoy igual, mirándome al espejo, antes que me invadan la alegría o la bronca del resultado. Mentirosos pasajeros, al fin de este romance del tunel del tiempo. 85 años son cuatro generaciones cargadas de fidelidad.

¿Decime Progre… donde hay que firmar?....
¡Te juró hoy, Progre, más que nunca amor eterno!.
Y un solo deseo estar a tu lado. Lo hago contemplando esa foto inmortal del trapo “Los infaltables”. Si yo que nací en el 89 y desde gurí veía ese equipo de ensueño de Bernardi, Pikaluk (proclamado rey), el colorado González, un joven y sagaz Laphizborde. ¿Voy a especular, ahora?...

Hago este juramento antes de regresar al barro donde descansa nuestra costilla de Adán. Los huesos y las huellas de “La Banda de Progre”. Bajo el cielo que inspiró el cielo rojo del amanecer sobre las nubes blancas sobre un ramillete de margaritas. Juró honrar esa bandera. Tus mágicos colores. Si lo sabrá el “Sapo” Lobera. Te juramos nunca abandonar, como hace tu gente todas las noches. Los que entienden como nadie eso que significa de estar “en las buenas y en las malas, mucho más”. Como lo sabe “el Pepo”, Símbolo del jugador-hincha.

 Por eso, mi derecho al delirio de este juramento de fe, de todo el plantel. El de “El viejo pirata” que jugará para ser el rey de las canchas definitivamente. Y del Pepo que jurará jugar como aquel flaquito deslumbrante de las inferiores que después surcó el país. Igual que lo harán Rasio con la hombría que lo caracteriza, “El Pitu” con sus movimientos de puma y el santiagueño Cajal importando su sobriedad y garra. Se lo pedimos a los nuevitos como Ojeda y Bailey. A Paciotti que lo haga como si se calzara la de Quilmes. A los juveniles como Gallizi y Zabala, por la gratitud a su segundo hogar. Estamos jurando por el honor de los que plantaron raíces allí, aquellos obreros de “La Chaqueña” que construían un pueblo sentando sus bases en el Ferrocarril, allí donde todavía está el eco de los trenes, en esa calle donde siembran sus pasos los carnavales. Los primeros, los originarios, de aquella arteria Tren luego descuidada. Allí donde el aire y el polvo de la historia nos suelen juntar una vez por año. Allí Lisandro, allí hay que romperla. Dar todo, dejarla chiquita. Por la gloria de los que forjaron este presente. Allí, juramos hacer de nuestro sacrosanto campo otra vez la fiesta de Progre. Habitados por la alegría de los malvones rojos y blancos que cuelgan de los balcones saludando nuestro paso. Entre esas añejas banderas bordadas a mano que salen de los cofres familiares para decir, que antes que nadie Progre estuvo aquí, en la sangre de Martín y Gruneisen. Si, “Pepo”, si “Pitu”, hay que salir a comerles el hígado. Como lo hacía Jorge. Que se dio el lujo de ganarles como jugador y técnico cuando se lo propuso.

Hay un juramento que no se puede eludir. Jugar por la honra. Como el Hugo que les juró vendetta toda la vida. Y por la diferencia de ser Progre. Por el águila, por Jorge, por Carlos, por Hugo, por “el rata”, por Eduardo. Porque soñamos ser una universidad del deporte y no un simple club de básquet. Porque esa cancha nos queda chica y logramos construir un templo a la medida de esos sueños.

Vamos caminando a Alberdi y 25 y más allá de las cargadas de hoy, siempre se respira ese “no se que” en el ambiente. El de sentirnos más hinchas de Progre que nunca en las callejuelas de la Villa. Porque está nuestra leyenda viva, susurrando de boca en boca. Lo cuentan las comadres, los abuelos y lo saben muchos de sus nietos: hay un pedazo de cada baldoza, de ese empedrado y de tantas chapas que guardan secretos del alma de Progre. Vamos a desenterrar aquella caja de madera tallada a mano, que decía: The Club Unión Progresista.
Habrá cotillón y folklore que suele poner Progre en “la heladera”. Vamos al clásico con pasión . Como alguna vez por la Liga C y por la B que les derribamos la tribuna. ¡No podrán con nuestra canción!. Vamos a demostrar “Lo que es Progre”. El domingo, estaremos todos, las cuatro generaciones completas. Eslabón a eslabón. Para dejar lacrado y renovar mi “pacto para vivir”.Progre: ¡sí juro!...

Porque aunque hablen de sacarnos el invicto, aunque se mofen de que ganaron y la radio como gimiendo se desboque tirándote tierra, Nada podrá cambiar Este destino maravilloso de ser hincha de Progre.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Me encanta Dios





Me encanta Dios. Es un viejo magnifico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega. Y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna y nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe de las manos.
Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo o Mahoma, o mi abuela, para que nos digan que nos portemos bien. Pero eso a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida sea para siempre.


Tomé esas palabras de Jaime Sabines, buscando de algún modo expresar tanto en estas líneas. Todavía con la sonrisa pintada en la cara como cosida con hilo encerado. Anoche volví a ver al Progre que quiero, al que extrañaba tanto desde aquella noche de domingo en nuestra casa que se me hace tan lejana.
Fuí testigo yo y todo el país, por TV de ese Progre aplanador, que se dió el tupé de regalarle dos cuartos a Italiana para terminar arremetiendo en el final y mandar el partido a suplementario, con un Rasio capaz de hacer llorar a los más susceptibles, demostrando que tiene un corazón que parece salirse del pecho, siempre regular, declarándose patrón del poste bajo, rememorando al Viejo Luis I que dejó su huella en este Club, yendo siempre al frente, contra quien sea, parece criado de pura cepa en esta gloriosa institución, dando a entender que toda esa ilusión y expectativa que despertaba ya es toda una realidad. Y el tipo además de tener la fuerza y el empuje dignos de un noble guerrero, tiene su parte sentimental al declarar su amor en vivo por televisión, sin importarle nada, sin miedo a perder parte de su espíritu viril, se para delante de las cámaras con la misma presencia con que lo hace bajo los aros y dice: "un saludo a mi novia que la extraño" (Shakespeare dixit).

También hicieron de las suyas los "locos de siempre, con el "Pitu" invitándonos a soñar una y otra vez y por momentos convirtiéndose en ángel marcándonos el camino, con algunas irregularidades pero siempre con sus ansias de volar, tirando de afuera, metiendo pases como puñaladas al pecho.

El "viejo pirata" robando mil y un veces, ¡la perpetua merece ya!, perdiendo pelotas y recuperándolas al instante, la eficiencia al servicio del equipo. Y también un DT adentro de la cancha, y más que un DT, un padre que reúne a sus hijos en el cálido fulgor del hogar para aconsejarlos, él los juntaba a sus compañeros en un costado de la cancha para darle las instrucciones de como derribar al rival, y ellos contentos acudían a su encuentro sabiendo encontrar en él la llave maestra para torcer los destinos.

Párrafo aparte para la hinchada, para tú hinchada Progre, la que recorrió algunos kilómetros y se amotinó en las butacas del estadio Golob, dejando de lado las rutinas, escapándole a horas agotadoras de trabajo, huyendo de la familia, fallándole al asado con amigos, perdiéndose del mundo para ir a alentarte, llevando banderas que mostraban su sentir, haciendo sangrar sus manos y garganta para hacer sentir que "éramos locales otra vez".

Porque Sólo Dios es capaz de regalarnos otra velada perfecta, siendo Progre huésped de lujo en cualquier lugar.Porque con Progre Dios siempre esta de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis amigos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy. A mi me gusta, a mi me encanta Dios, siempre y cuando se calza nuestro manto.

martes, 25 de octubre de 2011

A pesar


“Siento esa nostalgia de domingo por llover, de guitarra rota, de oxidado carrusel…”
Así canta ese inspirado Víctor Heredia con ese tema de su autoria, y al fin volvemos a verte, otra vez, el placer de volver a vivir...

Mira como andamos Progre, con la mirada triste de un perro san Bernardo, con la cola entre las patas hambriento de vos, esperando que hoy otra vez “nos tires un hueso”.
Mira como andamos Progre, los ojos como bandera de duelo, “a media asta”, caminamos arrastrando el alma, pateando piedritas. Las manos en los bolsillos, ensimismados, callados como misteriosos, de mal humor, aburridos los viernes y los domingos por la noche, sin charla los sábados en el mate de la tarde ni tema de conversación los lunes en el laburo.
Sin poder hablar babeándonos todo el pecho haciendo gala de los pases del “viejo pirata”, sin poder mostrarles a los otros haciendo mímica los triples insólitos que mete “Pepo”.
Mira como andamos Progre, nosotros, que estamos acostumbrados a caminar por la vida sacando pecho como gorrión de basurero, inflados de orgullo, empachados de gloria. Curándonos la garganta todos los sábados por la mañana y dándonos otra dosis los lunes. Mirándonos en los portales de Internet y en los diarios de la provincia como narcisos, escuchando con morboso placer el dolor de los “otros”.
Queremos hacer como siempre, ensillar un mate, calentar la pava y cantar felices y despreocupados “Progre querido amigo, esta campaña volveremos a estar contigo…”.
Queremos volver a sentir esas erecciones que nos provocan las atropelladas del “Pitu” o los gritos de “bomba-bomba” que nos enloquecen mientras alguno se descuelga y embaraza la red del aro.
Queremos un “después” saludando a todos sintiéndonos como Perón asomando en la Rosada, hablar de vos todo el tiempo, hasta en los velorios…
Y así estamos Progre querido, hoy te volvemos a ver, ¡y estamos he!, como siempre, como cada noche en que la liturgia progresistica nos pasa aviso, te vamos a ver por TV, como lo hará todo el país, y aunque a veces nos rompes el corazón, venimos a alentarte para ver si dos puntos nos ayudan a zurcirlo.
Dale Progre, salí a la cancha, hace tu mejor esfuerzo, jugá tu mejor juego, y ganá, y no pares nunca más…porque acá estamos nosotros, ¡enteritos!...a pesar de los pesares.

domingo, 23 de octubre de 2011

AMAR, LLORAR, CANTAR Y REZAR POR PROGRE...



Anda el Diablo Rojo del carnaval bailando por los barrios. Y un martes 25 vuelve al cemento en Charata, pero pensando en el domingo, porque sí, eso es así. Es que ya no hay más tablón que no conozca, aunque cambie de disfraces. Anda con ropa de fraile franciscano, pero abajo lleva el manto sagrado. Sabe que es cuestión que vuele la redonda caprichosa y abandone los hábitos. Sabe que la sangre le convida el vino de “La Banda de Progre”. Y que esa bodega está lista para darle vida y alegría. Que lo va a asaltar cada viernes,sábado o domingo,cuando toque como éste que se viene un dia martes , excepcional día, pero con las mismas ganas de siempre.

Lleva escondido su Momo, sabiendo que le toca bailar con la más renga. Que va a un carnaval de barrio. Son mas de ocho meses de tatuajes, de cartones, de apliques en las levitas, gracias al don de la vieja y al amor de alguna hermana. Que no hay dandies, no hay estrellas. Que el micro es a la romana, porque hay que seguir la fiesta. No nos vengan con rezongos de que no hay ningún Sinatra, ni Minelli, ni Freddie Mercury. Lo que hay es esta banda, la que aguanta desde el día que salimos de España y Sarmiento para murguear donde sea. En las buenas y en las malas.

Traigan los pitos, entonces. Que suenen los redoblantes, los tambores y el repique. Si hay música villangelense, esa es la de Progre. Vamos por los milagros del presente retorcido, para pedir que sin guita se haga fuerte el Rojo. Vamos a burlarnos de esa realidad arpía. ¿Quién le paga intereses a este moroso cuando nos llena la vida de gracias y de emociones? Venga vida, venga, déjese llevar. ¿No vio que andan los duendes vestidos de elegantes, mimosos, caprichos, viciosos, bacanes? Venga que acá está su ADN rojo y blanco. Desde “el barrio sur hasta atrás del tanque”. Venga que anda su esqueleto de villangelense buscando ritmos de cancha. Venga a ver a sus mascotas que vienen haciendo escuela. Que ya saben los tres saltos, la matanza y la rumba. Igual que ese piberío del club de pura cepa, como el Pepo y el Pitu, saben de amores, de magia y honor. Y si falta purpurina roja y blanca en el pecho, tenemos al “Viejo” conductor de la orquesta. El que es capaz de cazar sin cobrar la piel del oso.

Arrímese hasta Charata,a dedo, en micro o remis. Porque se vienen después de esto unos ocho meses de oración, y ya falta poco y nada para el clásico, para que el Diablo se abuene hay que soltarlo y bailar. Y nosotros, con esta banda del “delirio y carnaval”, con trapos, con estandartes, con las banderas de todo el pueblo, con Progre en la piel, sin dudar ni un solo instante, de fierro “vamos a estar”. Noche de carnaval en Charata, lo trasladamos, y lo va a ver todo el país, por TV. Como siempre, allí nos vemos. Más que siempre, a no aflojar…
VAMOS PROGRE CARAJO!!!...

P/d: preparándonos para el domingo, pensemos en el Martes igual

lunes, 17 de octubre de 2011

Por calle Alberdi no se consigue


Hace algún tiempo atrás no me lo imaginaba, así de rostro tonto y casi sollozante, gimiendo de placer como mujer complacida, y mi corazón junto conmigo pidiéndome un poco de tregua...

Anoche fuimos otra vez al Palacio, ese sitio en medio de la tierra, en una ciudad descolgada en el este chaqueño, donde el sol tuesta las frentes de los colonos y la sombra de los hoy escasos quebrachos son como un tesoro de los forajidos.
Día especial si los hay, porque era el día de la madre y estaban ellas, las mujeres con letras mayúsculas buscando que las manos de los guerreros le construyan el regalo que les faltaba y pueda ser al final de la noche quizá esa caricia que les escaseo durante el día, su día. Porque estaban también aquellas que no estaban físicamente en el estadio pero en los puntos mas distantes del país, entre Chivilcoy, Zarate, la provincia de Buenos Aires, Mar del Plata, se hacían un espacio en su valioso tiempo para escuchar a sus hijos, para poder ser felices aunque ellos no estén en ese día con ellas porque había que cumplir el deber, había que abrazarse al cielo para cachetear las estrellas dormilonas.
Progre paso durante el partido por un aquelarre lastimoso, con los hinchas llevando consigo ese velorio portátil, con ese nudo en la garganta por el que pasó apenas la cerveza y el chori en el entretiempo. Y todos se juntaban al lado de la parrilla a debatir sobre lo que iba a pasar, analistas todos de básquet, confiando, escuchando de pasada parando la oreja "como iban los primos" para volver al mismo lugar a ver los últimos dos cuartos, y los cabuleros cambiándose de lugar para "ayudar a la suerte".
Tuvo que llegar el ultimo cuarto para que Progre se despabile, se despierte, se sacuda la modorra y susurre con la luna algunas palabras pidiéndole que ella, toda vanidosa lo acompañe hasta el final, aunque estaban "los infaltables", aunque estaban los "nadies" esparcidos por la cancha con sus corazones desafiando a la muerte caminando por la cornisa, aunque estaban muchos comiéndose los codos enfrente de una radio porque no pudieron juntar esos pesos para la entrada, Progre igual se encompinchó con la luna y fue al frente.
Apareció el Pitu tocado en su orgullo para convertirse en el alférez real que lleva el estandarte conduciendo el equipo por el camino de regreso al regocijo, robando pelotas, metiendo un foul y gol que hizo llorar a los mas sensibles, arrebatándole de la mano una pelota al americano de los rivales, manejando la marioneta, volando por los aires sin mas rampa que sus propias ganas mientras su madre y su novia desde la tribuna le mostraban los dientes a la noche y aplaudían "con las manos con sangre".
Y así el Bólido Rojo pasó a ganar por primera vez en el partido llegando a momentos de basquet lujoso al que nos acostumbró hace rato, y hubo tiempo para un triple de Pepo a lo ultimo que lo llevó a soltar unas lagrimas emocionadas y besar románticamente la camiseta ante un estadio que amenazaba a caerse, vibrando el cemento, para que Rasio meta una volcada digna de NBA y para que "la monada" ya en estado libidinoso cante a coro un "este equipo tiene huevo, tiene huevo y corazón, este equipo tiene todo, todo para ser campeón", con coreografía sin fin de camisetas revoloteando y abrazos que se morían por volver.
Fue así que terminó la noche, con un Palacio vestido de fiesta vomitando gritos, y un equipo que con mas garra y sangre que basquet terminó ganando un partido en el ultimo cuarto, y ya al final enterarse de la derrota de los "otros". Progre sangre, sudor,(huevos) y lágrimas, único puntero e invicto de la Liga....algo que en calle Alberdi, no se consigue...

domingo, 16 de octubre de 2011

Vieja querida, la vida por Progre


Vieja, mi querida vieja. De laburo y de ideales al viento. De cerca de la chaqueña, de la sonrisa estampada en la cara como un dibujo perfecto. Si habrás ido al Palacio en aquellos tiempos. El problema era pasar por el muro del vecino del al lado porque por ahí el tipo se enojaba, y había que llegar temprano.Vieja, yo sé que andás con el alma cansada. Pero tengo la suerte de tenerte y disfrutarte entera, todavía.

Nunca voy a dejar de ser tu hijo y aunque ahora no sea un niño , hoy me muero por saber que podemos estar codo a codo. Yo sé que es demasiado pedirte que vuelvas a agarrar la espada y te cuelgues de los trapos con los muchachos, tan así, pateando al carajo los formalismos femeninos . Y sí, hoy es matar o morir porque esto es Progre. Comprendo que no es que te acostumbraste a la comodidad de la radio, sino que tu paladar se fue quedando insatisfecho y tus ojos perdieron el brillo de tanto buscar y no encontrar a quién admirar hoy más que a tu hijo. Igual, vieja. Vale la pena estar. Hay que estar. Sin hablar alguna vez, nos transmitimos amor eterno a Progre. Como aquella noche que vivimos ese partido por radio contra Tucumán, ¿te acordás lo que rezamos?, mientras el viejo se escondía en el baño a fumarse los nervios nosotros estábamos ahí firmes, doliéndonos los dedos de tanto cruzarlos, y al final el abrazo fraterno, soltando los dos tontamente unas lágrimas.
“Miralo a Femechaco”, me dijiste. Me acordaba hoy, que funcionaba como cabala, cuando ibas a la cancha y te despanzabas de risa por ese personaje tan particular que nosotros sabemos. Por eso te pido este esfuerzo. Te necesito más que nunca. Quiero que estés a mi lado, el de tus hijos.  En esta hora, ayer, hoy y siempre.Si, ya sé que el básquet de hoy no se compara con el de aquella época. ¿Pero vos viste la sonrisa de tus hijos cuando Gonzalo tira un pase sin mirar? ¿Los escuchaste cantar en el auto, en la ducha las canciones de Progre? ¿Los viste putear en la tribuna y ensuciarte la casa con papel picado?
Es tu sangre, vieja. Ellos son también lo que vos sembraste. Somos tres generaciones (contémoslo a Ciro también) Dale vieja, vení.
Yo sé que hoy vos querés pasar tu día en paz. Que no estás para hacerte mala sangre. Vos dejate cuidar por nosotros. Estás en nuestras manos, te aseguro tan fuertes como las de Salinas. Aquel Negro que ibas a ver con los ojos tuyos que pedian ayuda para mirar . ¡Pobre nuestros rivales! Siempre vos ahí firme para rezarle un Rosarito de insultos. Desde allí es que supimos que nuestra pasión era también nuestra familia. Por eso, ¿cómo no ir al templo en este día tan particular? Vos que me hiciste hincha  de “el más grande del Chaco” .Que me hiciste aprender lo que era saber sufrir para después amar incondicionalmente.
Vos que viajaste a Charata, Saenz Peña y donde sea junto a mí, todas las noches que Progre lo pedia tácitamente.. Que antes me contaste las historias más lindas del mundo. Cuando el colorado Wolkowytzky “era un infeliz”. O cuando teníamos la cancha sin techo y sólo muros alrederdor.
Vos que me hiciste un cuento de los partidos en los que te emocionabas hablando de “los Lobera”, vos que sufrís porque gane César.
Dale vieja. Me hace falta tu presencia de nuevo. La de los hinchas que en su eterna lozanía, de haber mamado a los clásicos, saben cómo detener el envejecimiento de las ideas. Es hora que la experiencia empiece a transformarse en enseñanza. Yo sé que este básquet está manchado de gente impresentable. Pero es nuestra obsesión, no abandonar. Y empezar a frenar la decadencia. Que más que una vuelta al pasado es una condena al presente.  Sí, ya sé que por ahí te indignás con  las suspicaces declaraciones de Mareco y no sabés si están dichas desde su habitual psicopatía o desde dónde.
Pero, olvidate. Sólo pensá esto: ¿ Vas a estar tranquila si la taba viene de culo y no viniste? Mamá: alguna vez leí por ahí que “ser madre es cosa de grandes mujeres”. Claro que sí. Menuda tarea la de pregonar con el ejemplo. Bueno, “ser hincha de Progre, también lo es”. Como si fuera estar al frente del campo de batalla. Demasiadas “madrazas” tienen su historia. ¡Hay que dejar la vida por Progre! Sea como sea, sé que cuento con vos y si los huesos no responden ya, simbólicamente te vamos a llevar puestos. Este premio tiene que ser para vos.

sábado, 15 de octubre de 2011

¡Traidora!


Vos. Justo vos. Amante culposa. ¿Cómo me vas a hacer cantar “porque este año desde la Villa, desde la Villa saldrá el nuevo…”? ¿Qué hacés? ¿No te suena a exagerada nuestra pasión? Van cuatro fechas y ya me hacés socio de tu delirio. Ese canto de más de 50 años que sólo se saca en ocasiones especiales. Ya sé que estás electrizada y que no se jugó ni el clásico y estamos en la primera fase, qué más quedaba por  hacer.

Comprendo que todo está dado para la ilusión, pero me inquieta -ya te lo confesé- el desengaño. Yo te dije  al oído que nos miremos de los pies a la cabeza. Que seamos cautos, que vayamos despacio. Que el deseo es el deseo, pero que paremos un cacho. Y vos, siempre igual. Sí, pero no. Y trato de entender y te disculpo, porque  por otro lado no puedo sustraerme a la fascinación de ese “Viejo” que juega tan bien y tan simple que parece del montón. Que me abre los poros como si quisieran lagrimear  ante los  pases de billar que da.
La magia destapada de Gallizi . Otro que temblaba y  apenas se podía poner las medias y los pantaloncitos y hoy se empilcha como un galán maduro. Y la alegría de que el “Pepo” empiece a reencontrarse con él mismo sin obsesionarse con pelear y dar clases de trigonometría, por toda la cancha. Con el “Pitu” , de impresionante primer tiempo y con los dos tractorcitos que juntamos bajo el aro. El “Lungo”, cada vez más jugador y Rasio, cada vez más ancho. Entonces, “traidora”, vos venís a darme manija y yo miro para arriba y digo “¡Pucha que vale la pena estar vivo!”. Y si le pongo el espejo retrovisor a esa “ilusión supersport” veo un Progre que estaba más desahuciado que los 33 obreros mineros encontrados felizmente con vida en Chile.
Yo sé que no es sano ser tan triunfalista, por eso te reprocho.Porque vimos un gran partido. Perfecto para Progre. Con algunos desacoples defensivos nomas, pero con un Cajal imponente que de a poco comienza a ganarse el corazón del “paladar negro” de los de “atrás del aro” . Con un Mauro dubitativo pero expeditivo, con un Zabala, que tuvo sus primeros minutos y emociona “Vamo´, vamo´ los pibes”. Y además si parece sustentar la esperanza hace falta algo están los dos colosos. El Moisés de la cancha y su discípulo César.
Laphizborde roba en toda la cancha y nos deja vacíos de metáforas e hipérboles. Avalle se levanta y anda. Pide aliento, grita con la gente, zamarrea a sus marcadores, los ubica y los sobra. Pero Progre es así. ¿Qué te puedo reprochar, entonces? ¡Que me incités a probar la manzana del Edén otra vez?.
¡Hubieras visto cómo estaba la primavera renaciendo en el Palacio!.  Porque  si vos te bancaste todas las malas es justo reparador que me invites a volar.  Si los pibes se animaron a “soltar todo y largarse”. Está todo bien, “traidora”. ¡Cómo no le íbamos a responder de esta manera!

miércoles, 12 de octubre de 2011

VIERNES POR LA NOCHE


Cuando llegue el viernes a  la noche, la luna se colgara de un para-avalanchas de nubes para encender este cielo de la Villa.Una jauría de perros flacos hambrientos saldrá a revolver las sobras hincándole los dientes a las bolsas de consorcio. Un gato esperará pacientemente cerca de la  alcantarilla por el misero ratón.
Juega Progre y como siempre el barrio, nuestro barrio se enfiesta de camisetas embarazadas de viento, las banderas se inflan como las velas de un Bergantín avanzando imparable sobre los adoquines hacia España y Sarmiento.
Detrás de los postigos se escuchará un ruido de platos, vasos y cubiertos y alguna nona tana gritará como todos los días “A comer y a misa, una sola vez se avisa”.
Y habrá tal vez un puchero como el del mediodía, ya escaso de falda, ya sin rabo de vaca, remendado con un par de papas y el último caracú en el fondo de la cacerola como un trofeo camuflado bajo las verduritas que se van a disputar todos los tenedores.
Cuando llegue la noche, el vino camorrero irá enturbiando la lengua de los patoteros que se sacarán chispas en la vereda desenfundando de la cintura el filo traicionero de un cuchillo para deshuesar.
Pero hay otros hombres, los hombres tristes de los que habla el tango. Los que andan con un dolor insoportable de tibia y peroné en el alma, los eternos perdedores, los náufragos que se aferran a “un tinto de la casa”, los que se van a dormir con su infinita soledad a una pieza de pensión de morondanga cuando el mozo empieza a baldearle las patas al escabio.
 Juega Progre, y en la guardia del hospital un médico residente espera con un bisturí en la mano derecha y un dial que gira en su mano izquierda. El portero bosteza a cuentas del sueño que llegará con la madrugada, y la radio, la radio le da charla para despabilarlo.
El sereno esta alerta en el fondo de la obra detrás de la montaña de arena, de las bolsas de cemento, de los caballetes, de los ladrillos y la radio sobre la almohada. El remisero da vueltas y vueltas esperando un brazo extendido, “yira que te yira” a través de la ciudad.
Y el quiosquero rehén detrás de las rejas relojea la mercadería, prepara el pedido para mañana o quizá ya para el lunes, atiende al veterano que pide cigarrillos apurado, al pibe que se lleva dos birras.
Juega Progre, mi patria, mi religión, mi bandera, “la Villa menos algunos”. Juega Progre a la hora en que los dráculas vernáculos comienzan a afilar sus colmillos soñando con una yugular tiernita y jugosa. A la hora en que los pibes atorrantes afinan la puntería de las gomeras para dejar la esquina a oscuras. A la hora en que las trolas se empiezan a maquillar y a probarse la pollerita, a buscar la blusa mas atrevida haciéndole mohines al espejo, echándose una gota de “Paloma Picasso” trucho.
Juega Progre a la hora en que comienzan a sonar las sirenas trágicas de la noche y los bomberos se descuelgan por el caño, y “la gorra” patrulla el suburbio, y la ambulancia recoge los restos, y los novios se tocan en el umbral. Y la solterona hace zapping buscando la película más triste para llorar sin culpa y el viudo se arrepiente frente al altar, y un niño se queja porque le duele la panza de hambre, y un camionero para repleto de bolsas de semillas a la altura de Du Graty para lavarse la cara.
Juega Progre y para muchos la radio va a estar sonando a varios kilómetros de distancia, en esa ciudad que no te pertenece, en esa ciudad de gente que no te comprende, que no entiende como podes andar dando brincos y saltos mortales sólo, y rezás con la seriedad  de un Padre Nuestro, al igual que muchos hoy, algo así como: “Vamos Progre de mi vida, que esta noche cueste lo que cueste, esta noche tenemos que ganar…”



lunes, 10 de octubre de 2011

PROGRE CORAJE



Podría decidir mi vida en aquel instante, podría irme de este mundo sin haber vivido siquiera un poco. ¿Cómo se hace para medir el tiempo cuando se va como arena entre los dedos?. Yo nose si este mundo realmente se hizo para valientes o sólo son dichosos los cobardes que habitan en el...


Fue la noche que marcó la suerte de muchos, de los descreídos olvidados de que los milagros existen, de los cobardes que se fueron sin escuchar el final, de los presumidos que se la daban de victoriosos cuando parecía que se nos escapaba una victoria de esas que se festejan el doble.
Progre se recibió de equipo sanguinario, se le otorgo el diploma de guerreros sellado a fuego, es cada vez mas fuerte aquello de que "van a tener que matarnos para ganarnos", es lo que se demostró anoche.
Todo el tramite del partido a manos del Rojo, con esas intermitencias maléficas del Viejo pirata que volvía, mandándose a llamar como "ese viejo ladrón que te hace llorar", recuperando pelotas claves en el partido, dibujando mapas para avanzar hacia la trinchera enemiga, ¡Oh gran Moisés como te imploramos y bendecimos!.
Se figuro de entre las sombras "la cobra" Rasio, descomunal, envolvente, contagiando de su locura acorde a la situación, acoplado al entusiasmo que esta camiseta inspira, proclamándose goleador del equipo en el partido y dando muestras de que aparenta ser un hijo prodigo de este club y el manto rojo no le pesa para nada.
Se desperto "chocolatin" Bailey tapando los intentos de Nawanko, el extranjero del equipo rival, dando cuotas por momentos de que tiene dotes de NBA, tapando algunas bocas suicidas que hablaban de su baja en este equipo, fantasma negro y danzante, capaz de levantarte por los aires y desplomarte contra el piso en segundos.
Y párrafo aparte para los mimados, porque Progre lo gano gracias al amor propio, gracias a esos que no tienen mas amor que el que provoca una camiseta, gracias a esos que saben que después de esto no hay nada y que son ellos los que tienen que convivir día a día con la angustia en su "moyera" por esa sensación mortifera que les provoca una derrota. Fueron "Pepo" y "Pitu" los que nos regalaron la victoria en el final, empujados por sus corazones remendados de nostalgias, con un Avalle encarando el aro en los minutos finales por cuatro abajo en el marcador y siendo victima de una falta que le regalo los dos simples que para "Pepo" fueron un regalo divino, un tramite mas, encesta los dos para quedar tambien a solo dos puntos de ventaja, y fue ahí cuando la mirada cómplice hizo efecto, porque "Pitu" y "Pepo" se miraron de cerca, como buscándose las heridas y se entendieron sin hablar, con mil imágenes pasando por sus cabezas inconscientes por instantes y "Pitu" que se enciende y recupera una pelota para atacar el aro y meter el doble del empate y ser victima de otra falta de los indefensos y hasta ese entonces incredulos jugadores de Oberá, y asi "Pitu" penso en lo vivido, en las siestas recorridas en el pueblo, en el chiquilin travieso que atormentaba a los vecinos, penso en todos ellos que estaban pegados a la radio que entre cortada no paraba de gritar. "Pitu" sentenciaba las cosas encestando el simple para poner a Progre en ventaja por uno.
Despues, solo hubo tiempo para otro recupero de "Pepo" que se la cede a Cajal para que este con un doble ponga las cosas victoriosas por tres arriba.
Y fue asi que la gente de ese pueblo no paraba de abrazarse, lejos, muy lejos, escuchando como el tipo de la radio les acercaba parte del amor al Club que tanto los envalentona cada dia, porque ese monton de "nadies" estaba complaciente, porque Progre se volvia a colgar de la noche para arrancarle las estrellas y coronar otra victoria mas, la tercera al hilo y como visitante. Para pensar en el debut como local que se viene con los mejores animos que se podian esperar.
Porque yo nose si el mundo esta lleno de cobardes sin pena ni gloria, solo se que anoche, domingo 9 de octubre se tatuo en el libro de las hazañas, un capitulo mas de este equipo, el "Progre Coraje".

domingo, 9 de octubre de 2011

A Oberá por la Gente



Juega Progre, y mas de mil almas se aferraran a la radio cuando llegue la hora, en esta justo “misa dominguera”. Juega Progre y miles de personas esparcidas por el país van a permanecer alerta desde las 21;30 cuando arranquen los mas de cuarenta minutos frente a Obera. Es el “pueblo de Progre”. El que vive en ese hondo bajofondo donde el barro se subleva y el que vive del lado del asfalto.
De Progre es el que apenas pudo levantar el ranchito detrás de la vía y cuando llueve siente que el cielo de cinc suena a cancion de cuna. Y tiene el baño afuera, y todavía saca musculos con el bombeador porque el agua natural se niega al progreso. Y cria gallinas y pollitos bebé para cuando la panza empieza a murmurar.
De Progre es el que vive en la presunta seguridad de un “barrio bien”, con el sueño custodiado por vigiladores, usa la tarjeta naranja para todos los antojos. Se mueve indistintamente en una Ford Ranger 4 x 4 y en un Audi deportivo, y se va de vacaciones todos los años al Caribe o a Europa.
Es de Progre, el que cada mañana espera el remis en la oscuridad de la esquina porque los pibes atorrantes del barrio tienen una punteria con las gomeras.
De Progre es el que suele transitar Argento o Kantcheff cuando quiere hacer algún buen regalo, y de Progre es el que compro en las tiendas “al ladito de Remo” alguna camisetita para el mas chico.
Es de Progre el remisero, el cajero de banco, el de la cola del banco, el diariero, la dueña del kiosco de chapa al lado del Snack, el flaco que compra el diario con cambio. El expendedor de nafta y esa mujer que le dice sin darse cuenta “llename el tanque”.
Es de Progre el cirujano que transpira en la guardia de un sanatorio tratando de sacar una bala y es de Progre el que tiene la bala en la carne, y quizá sea de Progre el que apreto el gatillo.
De Progre es esa señora religiosa que dice “Amén”, cada vez que el viejo toca la pelota, y de Progre son todos los demás pecadores. Y un peronista, y un radical, y un zurdo mas zurdo que el Pitu.
Es de Progre el empresario dueño de varios campos, y el chabon que le limpia los baños de las oficinas, y entre los dos se puede generar una charla de igual a igual sobre si debe ir Osores o el Pepo de arranque.
Y es de Progre el muerto, tibio todavía, y el enterrador.
De Progre es este misterio maravilloso que nos permite a tanta gente estar pendientes el mismo día, a la misma hora, de la misma radio, para saber que sucede con un mismo equipo. De Progre es este milagro de igualarnos socialmente. Un triple cuando el partido esta apretado es un abrazo entre el que huele a sudores proletarios y el que huele a Carolina Herrera de 340 mangos.
Y si ganamos, le sonreimos a la luna mostrándole una dentadura perfecta como teclas de piano o los cuatro dientes que nos quedan.
Juega Progre, y durante casi dos horas, parte de esta sociedad será la misma cosa…

sábado, 8 de octubre de 2011

Creo en la Magia


Ya se percibe en las charlas del Snack, de Jardín Secreto o la barra del boliche. Ya se observa en un pueblo que respira básquet como éste que algunos reductos intelectuales hacen una pausa para opinar sobre el fenómeno “Progre”. El Progre “pibe de la calle” está dando lugar a una curiosidad entre metafísica, psicología y esotérica. Anda también circulando el enigma entre los talleres, las oficinas, los barrenderos, los colegios y la familia. ¿Quién es Progre para estos últimos? Su respuesta los remite más a la simpleza de quienes creen y saben que Progre estimula, al punto de promover “un enamoramiento” del hincha con su propuesta, que parece un hechizo o un encantamiento, antes que un arte. El equipo encendió las cenizas de un volcán dormido. Eso es, este Progre de hoy que acaba de ponerse de pie, gracias a la garra de hombres comunes, pero que a la hora de calzarse el Manto manejan la chistera y el bastón como pocos.

¿Cómo se explica la explosión de Ojeda, tan súbita, tan inapelable, si no es creyendo en la magia? ¿ O hay alguien que dude de que lo que pasó en Concordia fue el cuento no publicado de las Mil y una Noches? El “abracadabra” de Lobera volvió a funcionar en una noche para el recuerdo. Andaban nuestros ancestrales duendes de jubileo, pispeando a ver qué pasa, como buscando su nido perdido.
Es que de a poco nos vamos convirtiendo en un ejército de “locos”, que nos vamos entregando a tientas, luego de tanta desesperanza, pero que vamos, con lo que tenemos animándonos a dar ese salto en el vacío inseguro, con lo que por ahora contamos. Es que, ¿quién pude permanecer inmóvil, dejarse de asombrar y no sucumbir ante este milagro? Si además, del corazón al borde del infarto que tenemos nos vamos empachados de una exhibición de básquet contada por el tipo fervoroso de la radio, impensada hace un mes y medio atrás. ¡Cuánto tiempo hacía Progre, que no sentíamos esta mágica sensación de que nos vuelva el alma al cuerpo! De que cada movimiento vuelva a honrar los movimientos que las generaciones anteriores procuraron transmitir a través de la tradición.
Este Estudiantes-Progre no era un partido más. Era un partido donde Estudiantes definía la posibilidad de debutar con victoria en su primer partido como local y donde Progre buscaba reafirmar las ilusiones que había venido cosechando en su debut como visitante. Pero además había una pugna, porque estaba Boni desafiante, queriendo demostrar que estaba en condiciones de poder vestir la camiseta de Progre, ante los ojos del “Sapo”.
A riesgo de ser etiquetado por los manipuladores del azar, el equipo de Lobera evidenció claramente que los caminos más simples pueden ser tan efectivos como bellos. Pero como los duendes no inspiran la masa anónima, sino a los cuerdos que gustan salir de su libreto de cuerdos, provocan que Rasio se ponga una peluca de alondras y vuele, y Pepo vuelva a dar luz donde habitualmente todo se hace oscuro. Y es allí donde Progre parece jugar al juego que mejor juega y que más le gusta. Saca Cajal de abajo, se la da a Pitu, éste busca a Pepo, todos se mueven y se muestran. Aparecen torres, peones, alfiles que pasan a gran velocidad y precisión, en una suerte de mural colorido y movible, como una danza que parece culminar en doble o bomba en cada arranque.
Hacían falta locos que inspiraran a los cuerdos. Guerreros de la luz porque los guerreros de la luz confían. Están seguros de que sus pensamientos pueden cambiar destinos. Ese es el brebaje de magos. Allí radica el núcleo del milagro. El que encierra “el fuego sagrado” de un equipo de hombres que son coherentes con lo que sienten y hacen, que contagian y que dan confianza. Que hacen afinar a los desafinados, apasionan a los insensibles y vuelven explicable lo inexplicable. Reencontrarse con la historia magna de Progre. Porque confiamos en la transmutación de esa energía perdedora en ganadora porque como buenos guerreros seguimos creyendo en la belleza de los golpes. Y aunque de vez en cuando nos decepcionemos y recibamos golpes como aquéllos “de alguna vez”.Un abismo que todos los hinchas de Progre conocemos. Un lugar al que no queremos volver de ninguna manera. Recuperemos la fiesta y la locura de ver a Progre dando espectáculos como el de anoche.
Andan los locos, que no saben de etnias, de razas, ni de idiomas, intentando aparearnos nuevamente. Estuvieron en Concordia, ahora andan navegando en la borra del café del Snack, difuminados en el humo del boliche y Jardín Secreto. Andan de boca en boca por todos los rincones de la patria del basquet “enamorados del amor” a la pelota, que este equipo del pueblo ha venido a revolucionar. Todos andamos embelezados en seguir tomando su brebaje de basquet lujoso, y en seguir creyendo en la Magia de Progre…

viernes, 7 de octubre de 2011

Nos hacen falta locos...



¡Dios mío! Se necesitan locos, locos enserio
De aquellos que se tiren de cabeza en cada pelota
de aquellos que se comprometen a fondo,
de aquellos que se olvidan de sí mismos,
de aquellos que saben amar con obras y no con palabras,
de aquellos que se entregan verdaderamente hasta el fin.

Nos hacen falta locos, envalentonados, apasionados,
personas capaces de dar el salto en el vacío inseguro,
de defender la camiseta como si fuera la piel misma;
aquellos a los cuales les interesa la gloria mas que los aplausos propios,
los que quieren comerse vivo al rival;
aquellos que no utilizan su juego para servirse a si mismos.
Y también otros locos que dejan su garganta en el tablón,
Capaces de bailar vestidos de aguila, o de hacer la palomita en un festejo
Locos de esos que creen en virgencitas y lloran en un banco de suplentes

Nos hacen falta locos,¡Dios mío!.
De esos que se sacan la remera para revolearla y dejan la busarda al aire sin importar las formas
Locos, loquitos, dementes, que van a Alvear con la nariz tapada y se besan la camiseta apretandose el pecho
Locos en el presente,
enamorados del pueblo, de su gente,
liberadores de rabia,
amantes de estos colores,
comprometidos con la causa,
decididos a no dar nunca una bola por perdida,
despreciando a los envidiosos, a los que juegan para lastimar
plenamente decididos por buscar la victoria,
capaces de aceptar toda clase de tareas que el DT les de,
de dejar el alma si de un clásico se trata,
al mismo tiempo codearse y proteger al compañero,
tenaces y fugaces, heroes, aguerridos y fuertes.

Dios mío….Nos hacen falta locos…

martes, 4 de octubre de 2011

Sueños


Allá va Progre, allá los veo, de pecho inflado como gorrión de basurero. Rumbo a Entre Rios, a orillas del Paraná y Uruguay, en esa tierra de chanás y timbúes, de charrúas y guaraníes, refundada por Pedro de Mendoza, ahi jugará Progre, a la hora del viernes que elijen los suicidas, mala hora para los depresivos.
Pero como los gobiernos todavía no se avivaron y el sueño sigue libre de impuestos, los invito a que soñemos juntos.
Soñemos que hoy volvemos a ganar de visitante como hace unos diez días, que jugamos un partidazo, que defendemos a muerte cada pelota, que se marca como si fuera la ultima vez, que cada bomba que se tire se mete en el aro sin chistar, que el “Pepo” la deja “así” de chiquitita, y que Gonzalo le prende fuego a los formularios del PAMI que algunos quieren que llene.
Soñemos con un equipo sólido, sin grietas, perfecto, que no nos haga sufrir. Soñemos con un equipo solidario, socialista, marxista, leninista, como me dijo un tipo en la facultad que afirma que las ideologias no se murieron nada.
Soñemos con un equipo que hable con la pelota, que ria con ella, que se divierta con la pelota, y que vaya para delante, que se enfoque en el aro de enfrente, que tenga agallas como lo demostraron fugazmente ante Española, que siga intrepido, audaz, que no se inmole en una hoguera, y que nos de a entender que salio a ganar.
Y si nos toca perder, habremos perdido con los zapatos puestos y no cobardemente.
Por eso yo me aferro a este sueño, casi desesperadamente, como un naufrago se aferra a un pedazo de madera, me aferro al sueño con la obstinación de un picapedrero, casi con una obcecación asnal.
Y ahí va Progre, a la tierra de “Pancho” Ramirez, caudillo malcriado por la causa federal. Ahí esta Progre con sus ilusiones, con sus limitaciones, con sus temores y fragilidades que demuestran estos guerreros por ser humanos, porque…“Aunque la sensatez proteste, los sueños se niegan al desalojo”