sábado, 26 de octubre de 2013

El que quiso Celeste


Fué una mezcla rara la de anoche en el "Templo". Con ese Progre mal barajado, con un Robinson y "Pepo" llegando en la mitad de sus condiciones al partido por distintas afecciones cada uno. Estuvo la gente de siempre con ese cosquilleo propio que provoca volver a casa a cada rato y después de mucho tiempo. Ese condimento de la lluvia y la noche gris...como Progre

Peleado desde el minuto 0 el partido, de dientes apretados, de puños al cielo, gritando cada gol como si fuéramos a morirnos al otro día.
Destellos de Robinson en el arranque que invitaban a la ilusión, y daba a entender que la taba caería de culo para el gran Dragón, pero de a poco el foráneo nacionalizado se fué apagando, producto de su salud que no le permitió llegar al 100% al partido. No aguantó.

Progre intentó con el juego debajo de los aros a través de un Powell errático, que fallo desde la linea de simple en varias ocasiones.
La visita encontró en Gornatti su arma mas poderosa declarándose goleador del partido con 25 tantos, siendo imparable para la defensa roja.

En un momento del partido Progre dio esas muestras del "fuego sagrado" de este club y sacó la chapa con Franco, Laphitzborde, el empuje de Legaria y momentos de gloria de Avalle para poner el partido "palo a palo", pero no se pudo. Oberá aguantó a pie firme los embates del local y supo cerrar el partido, peleandolo y hasta queriendo llevárselo de guapo con la jeta, en esos choques entre Legaria-Bianco y Laphitzborde-Gornatti.

Era un partido ganable, quizá se pifió en el planteo pero tampoco es para caerle a Seigormann justo ahora. Este equipo nos va a dar muchas alegrías como las del debut.
Falta mucho y esto es largo, hay que estar juntos, como anoche en la vuelta a casa. Ahora se viene fecha libre para descansar, replantearse algunas cosas e ir a Corrientes a buscar la punta.
El Paraná suele sentarnos muy bien, el agua limpiará las heridas y quizá con algún chamamé se despierte otra victoria.

Anoche Progre quiso "celeste" justamente ante Oberá, y como dice el dicho...le costó.

sábado, 19 de octubre de 2013

Con la camiseta


Todavía ando con la adrenalina a mil, es que lo de Progre anoche fué perfecto. Fue de esos partidos que ni el más arriesgado fana de Progre hubiera creido.

Hace tiempo no me sentía tan en compañía, con esa "banda loca" que estuvo desde bien temprano, agitando trapos como siempre. Porque es su manera de escaparle a la miseria por un rato, porque mientras se elevan las voces y canten abrazados, la miseria se olvida y queda la alegría.

Estadio lleno, con almas divididas que eran de un color o de otro, sin medias tintas. La intimidad de nuestros guerreros en el vestuario que sería el detonante para "salir a matar".
Un Progre que arrancó nervioso, notándose esto aún más en jugadores como Bosch y Franco que en sus primeras intervenciones mostraron los nervios y ansiedad propia en su primer clásico y de esta magnitud.
Progre arrancó dormido y Alvear se lucia por momentos con un parcial de 14-0 que auguraba lo peor.

La viveza de Seigormann para meter los cambios oportunos y debidos y el aliento de su gente hicieron de que Progre comience a torcer la historia.
El gigante se despertó, se golpeó el pecho, se calzó la camiseta y salió a jugar de verdad, con "Pepo" de abanderado, jugando estos partidos como el ya sabe, acomodandose de a poco, pasando de ser el errático del comienzo a un William Wallace vestido de blanco y rojo que esquivaba hombres de negro. Y se contagió Legaria, con toda su calidad y experiencia, dando muestras por momentos que hubiera jugado toda su vida acá, se contagió también Franco, que por momentos era la pausa y el renacer de Progre en cada jugada, transmitiendo paz en esta guerra.

Se acoplaron Grutzky, que ya algo sabe de estas cosas, y también los americanos, que al comienzo tenían dudas terminaron siendo determinantes.
Laphitzborde que sin ser determinante, tuvo los destellos de siempre, tapando esos huecos abiertos en la eternidad.

Y así Progre lo fué consumiendo, comiendo hasta dejarlo de rodillas al clasico rival que por momentos pedìa clemencia. De un lado las caras largas, mortuorias, tristes y amargadas, y en un rincón una marea de lava roja haciendo estruendos en la noche y copando la "heladera" siendo "locales otra vez"

Sobre el final partieron unos "Ole, ole" de la tribuna visitante, mientras el equipo mostraba un basquet de alto vuelo, y ya era baile.
Progre lo ganó, de visitante, y ante el clásico de toda la vida, la mejor manera de arrancar la temporada.
Y vendrán los cronistas, periodistas, los que saben de horóscopo chino y feng.shui a preguntarse ¿cómo, por qué, con qué Progre le ganó a Alvear?...Ahorrensé el trabajo, yo se los contesto: CON LA CAMISETA.

jueves, 17 de octubre de 2013

18 de Octubre

Mañana nos vamos a olvidar de que el mundo tampoco es un carnaval. Ya sin Sai Baba, para revisar vidas pasadas cargadas de gloria y karmas. Nos vamos a olvidar de Obama sacándose la careta de niño bueno optando por el fusilamiento antes que la detención, de ese Cabandié "desubicadito", de los niños con hambre prendidos en carros viejos, malabareando entre bolsas de consorcios, flacos como un Nijinsky mal trecho.

Mañana habrá una luna más grande que la de siempre, redonda y radiante y "más hermosa que ninguna" que darán ganas de darle algún que otro mordisco. Vamos a suturar las heridas que nos dejó el ayer aunque algunas todavía estén sangrando. Veremos a la minita que nos dejó, que está mucho más buena, y de la mano con otro, pero hay que bancársela porque ama a estos colores como nosotros. Odiaremos al vecino porque "es de la contra" aunque compartamos el cable en el barrio.

Mañana creeremos en lo irracional, en la fidelidad eterna, en esas "verdades de verdad", creyendo en todos los imposibles posibles, buscando en algún lugar de la noche poner tanto grito contenido todo este tiempo. Pidiéndole a los jugadores "dejar la vida por los colores" mientras nosotros nos jugamos los huevos en esos entreveros que se arman en los para avalanchas, mirando al cielo ante cada doble, abrazandonos ante algun triple. Que lo hagan por los que adelantaron el tiempo con tal que llegue ese día.

Nosotros no somos como otros que te vamos a abandonar. Vamos a estar ahí, como en la Liga C, como cuando estuvimos cambiando de cancha porque nos suspendieron la propia. Ya estamos listos de nuevo…para ir caminando a la Heladera, aguantando los trapos como siempre...

martes, 8 de octubre de 2013

Hazme Feliz


En la película "El secreto de sus ojos" hay una escena muy particular dónde el personaje de Francella le dice a Darín : "Si querés encontrar a alguien, buscalo dónde alguna vez fué feliz..."

Y es así en que llegará ese instante en que las miserias sean condenadas al encierro eterno, se prenderá la luz de tus ojos que harán de sol en la noche sanadora. Será tu mundo sin reyes ni dioses, serán tus deseos los que borrarán los límites.
En ese perfecto momento tu cabeza es agitada como un coco, y en los suburbios, los hombres y mujeres "de buena voluntad" le van pidiendo al cielo que suene la música que nos acerque al mejor destino.

Los más "fifí" mirando de reojo al negrerío ganar las calles, los "que huelen mal" a los "oligarcas", los del "corte villero", los de "las zapatillas caras" y el celular chino. ¡Somos nosotros denuevo!, los que usamos gorra todo el día, cuatro en una misma moto, y ella que cambió de look, en "mini" por el jean apretado, el pelo brilloso, perfume de importación, ¡pocas monedas para el vino! y un corazón que rejuvenece, un piropo zarpado, la ronda, y el "escabio" en el piso.

Allí esta mi pueblo, mi barrio, mi club, mi presente, mi nostalgia, tal vez...tal vez mi mañana. Un amigo preso que no pudo zafar, un "amor de ocasión", una promesa de fidelidad eterna, un guiño al cielo para ÉL que no se olvida, vení picá la pelota con nosotros, saná con tu juego las heridas que dejó un descenso.

¡Qué juegue Progre que ya no aguanto!, aunque está en el aire y ya lo siento. Porque vamos a ir, ¿cómo no vamos a ir?, si ahí vivimos, afuera, en la histeria del mundo. Haceme feliz, hasta que salga el sol que espanta a los borrachos heridos por la noche, buscáme ahí que soy feliz y me olvido de los pesares, de mis amores, creo en las utopías...Vamos Progre...Hazme feliz.