¡Crímenes Perfectos!
Ese Dios que se olvida de rezar por nosotros, que es el de aquellos feroces defensores de los pimpones y de las sumas algebraicas que fundamentan el análisis de los partidos por el resultado y no por el trámite. Y que duele mucho más cuando la desesperación irracional llega del lado de los amigos. Se hacen aliados de los pacientes de ayer que se convirtieron en furiosos intolerantes de hoy. Los que piden por Gallizi cuando está fuera y los que lo putean porque el DT no lo saca. Los que extrañan a Bailey pero no movieron un pelo cuando lo rajaron. Los que se llenan la boca del “aunque ganes o pierdas…” y te mandan mensajitos de texto y escriben en facebook , con leyendas como “¡somos horribles!”, “¡qué amargos!”, “¡ganemos una vez a lo Alvear!”. Esas y miles de boludeces más.
Todas y cada una de ellas impropias del hincha de Progre de verdad. ¡Como si no pudieran entender que esta sed que no se calma con agua solamente! Que toda la grandeza no nació de un repollo y que sólo la vamos a recuperar con estilo. Que de una sequía como esta no se sale sin esperanza, sin fe. Es por todo esto, que me dan ganas de decir: nos vienen a convidar con tanta mierda... y les compramos a estos vendedores de baratijas efectistas. Hay tantos generales del ocaso que nos quieren convencer con sus razones tan miserables, desde lo basquetbolístico y conceptual, que da asco. ¿Qué propuso el equipo de Paraná? ¿Qué hizo de manera tan brillante que no hizo Progre? ¿En qué fundamentó su “heroica” victoria? Y digo heroica, porque terminó contra las cuerdas, apelando a fules perversos que sólo el 6to hombre de ellos, Lorenzo, veía.
Y de propuesta, ni hablemos…porque desde el segundo cuarto hubo un Progre que arrancó a puro básquet, con un Schoppler exquisito, un Lapizhborde preciso y un Avalle veloz, al que le cobraron fules inexistentes y terminó otra vez siendo víctima del ensañamiento de los arbitros contra el (salió por cinco faltas).¿Qué más hizo Echague, mas que tirarla para arriba y tener la suerte de embocarla? Se dedicó a cortar juego , y a apostar a la velocidad de Rotschy. Recularon, ensuciaron el partido. Lo sacaron a Avalle de sus casillas y a Gallizi lo cortaron con fouls tácticos todo el tiempo. ¿Esa es la épica que le piden a este equipo? Por favor...
Con aciertos y errores Progre siempre fue al frente. Barrios entendió que faltaba juego y mandó a Grutzky adentro. Cuando perdió algo de juego, entró Lapithzborde. Pero enfrente, claro, había un ejército de “bichos” y “macaneadores” que exprimieron el reglamento al máximo, y “los hombres de naranja y gris” que permitieron hasta lo increible. No es tan fácil abrir estos partidos cuando se es visitante y se juega con uno menos. Pasó con Rocamora. Pero esta vez Dios se puso del lado de los villanos. ¿Vaya a saber por qué? Se robó la caja fuerte, secuestró a la secretaria más hermosa y todavía se llevó los aplausos de los que no pueden ver la trama, tan sólo el desenlace.
Pero no, este mundo de “ganadores” y “perdedores”, de flores de plástico y de utopías rengas, a veces te entristece más de lo normal. Igual, yo me quedo con el partido que escuché, el que imaginé: este Progre, que perdió de manera injusta. Distinto al que perdió con Rocamora o ese híbrido que fue ante Alvear . Ayer, creyó, luchó y desaprovechó esas situaciones insólitas,y además tener que cargar con la lesion de Paciotti al comienzo que fue un desanimo total para el equipo, pero el Dragón Rojo la peleó. Todo producto de una convicción: la de jugar el partido. ¡Crimen perfecto para estos fugitivos del amor incondicional!
Por eso la bronca y esta tardanza en sedimentar la derrota. Porque yo vi a un Progre entero anímicamente y capaz de triturar la desesperanza en cada pelota disputada. Perdón por el enojo. El domingo salió todo afuera, de la peor manera, la moneda cayó para el lado de la soledad. Y ella partió con el rufián. Siento el corazón roto y es el único que me vino, tal vez por defecto. Pero es de Progre y uno no elige de quién se enamora. Sólo los años nos van explicando lo inexplicable, excepto estas obviedades que parecen olvidadas. “Yo soy de Progre porque el mundo me hizo así, no puedo cambiar…”.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio