viernes, 4 de abril de 2014

El último samurai

Ese último doble en Resistencia marcaba algo, no sólo el final de un partido y del martirio de nuestro amado club, sino que significaba algo más. Aquella pelota que nuestro Gonzalo depositaba en el aro traía en sus entrañas un adiós, y quizá por eso esa manera de festejarlo, esas ganas locas de querer abrazarse, pero no con un abrazo cualquiera sino con uno que destruya el mundo, que sea fraterno, paternal, que no haya nada más después de ese abrazo.


Porque así lo  quería Dios, o quizá así nomás lo quiso él, que para los de Progre hoy "el viejo" y Dios son prácticamente lo mismo. Como así quisieron los dos, mimetizándose allá en la década del 90 para caer en la puerta del club y comenzar desde ahí a escribir una historia.
Gonzalo es Progre, por su juego, por su amor propio, y por el cariño que despierta en cada hincha. Capitán y héroe dentro y fuera de la cancha, jugador y persona ejemplar, de esos que elegiría siempre para que juegue un "21" conmigo porque lo gano seguro.

Fué de esos que aprendió a robarle tiempo al tiempo porque sabía que siempre tenía algo más para dar, alguna hoja vacía por escribir, y siempre en letras grandes llenar y llenar renglones. El que fué en contra de eso de que "la experiencia no sirve", se dió el lujo de llevar a Progre a lo más alto y cumplir su sueño de jugar la Liga Nacional en plenitud y dando sobradas muestras de calidad.

"El viejo pirata" era capaz de medir distancias y hacer cuentas sin ser especialista matemático ni aritmetico, ¡era Chaplin!, bailando lentamente con el bastón sin necesitar de sombrero, capaz de jugar entre las góndolas de un supermercado sin tumbar nada.
Vamos a extrañar ese tranco cancino y silencioso que nos hacía delirar. Se retira el campeón mundial de robos de balón, el héroe del silencio, capitán de mar y tierra, padre dentro y fuera de la cancha, prócer de vestuarios.

Sueño con que alguna vez "el Gonza" venga ya con nietos en brazos y entre al Templo llenísimo de gente y se paren todos en sus asientos a aplaudirlo.
Se retira una leyenda, uno de los grandes ídolos del club, "el viejo", "el Gonza de la gente"....el último samurai.