miércoles, 12 de febrero de 2014

Carnaval toda la vida


"No lo soñé, se enderezó y brindó a tu suerte", disparó un tipo calvo de gafas negras desde un escenario. Porque no hubo nadie que lo hubiese soñado así, creo que ni el hincha más optimista. Porque era el clásico, y televisado para todo el país por primera vez en la historia, con nuestro Progre golpeado, herido y un "negro" entonado y con ese sentimiento de que "esta vez sí".

El templo se llenó, a pesar de la noche de lluvia amenazadora que le hacía cosquillas al cielo, con relámpagos que iluminaban esa postal de a ratos.
Alvear arrancó parejo, siempre con esa creencia de que podían, de que ante el último se les daría esta vez, porque querían desterrar de su memoria aquellos ingratos recuerdos de los últimos tres clásicos.

Romero tomó el mando del equipo como no podía ser de otra manera, el único con las agallas suficientes para hacerle frente a Progresista, acompañado de un Coronel al que gracias a su pasado rojiblanco pudo entender de que se trata esto de los clásicos.

El partido transcurrió "gol a gol", con los nervios propios de este tipo de encuentros, con un Alvear llevando la iniciativa y la delantera en el marcador hasta el último cuarto donde su gente deliraba y cantaba al compás del "fantasma de la B" que se dió cita en el Templo para gastar a Progre.
Pero Progre es Progre, y le mostró la camiseta y sólo eso bastó para que "se venga el agua".
Comenzaba a llover en la Villa a cantaros y con esto Progre sacaba la historia arriba de la mesa, le mostraba la chapa, "el viejo pirata" se calzaba el traje de embajador del básquet y plantaba bandera en el aro rival, mostraba el camino, robandole más vida a los años que nunca, y más que viejo, es "el inmortal".

Y el "Pepo" y su partido aparte con la gente, con Romero, con Coronel, siempre con el alma por encima de la cabeza, curándose el sus propias heridas, tocado en su orgullo, para declararse ayer y para siempre en eterno verdugo del archi rival, para que les duela, para que les de bronca, para que entiendan que estos partidos se ganan con el corazón, y quién más que un jugador-hincha como el para sacar adelante la victoria como copiloto principal del "viejo".

Párrafo aparte para Grutzky, "jugador clasiquero", ese que siempre juega bien los clásicos, que tiene su doctorado en esta clase de partidos, más eufórico que nunca en el final. Y Carter, goleador del partido, jugador al que algo en la cabeza le hizo un "click" para que empiece a demostrar que esta camiseta no le queda grande y vaya confirmando con sus ultimas buenas actuaciones que está para mas.

Alvear tuvo la última bola del partido para ganarlo, de la mano de Cequeira, en un final no apto para cardíacos, y todos sabemos como terminó.
Porque a los partidos hay que jugarlos y porque después de esto ya va a quedar grabado en bronce que en la Villa manda uno sólo, porque para ganar un clásico tenés que tener camiseta, no se puede ir en contra de la historia, de la sangre, del corazón caliente, y ellos son "pechos fríos" por toda la eternidad.

Cuando sonó la chicharra hasta el cielo estalló, un estruendo de gritos despabilaba la noche que parecía dormida, la gente como en una marea inundó la cancha enloquecida para ir directo a gritarles a los "negros" su alegría, y de paso verles las caras agrias y amargas dignas de fotografiar.
Para llevarme a la memoria las lágrimas de "Pepo", de "Paco", del "viejo", y ese abrazo emocionado de Avalle con sus viejos para descargar tanta rabia contenida que sólo unos pocos entendemos.

No era fin de semana, ni había rey momo, ni corsodromo, ni plumas...pero hubo carnaval con Progre...toda la vida.

domingo, 9 de febrero de 2014

¡Ustedes Pueden!


Les escribo porque estoy sentado frente a mi computadora en casa, con un ventilador dándome de frente para hacerle gambetas a este calor chaqueño puro, anoche hubo carnaval, boliche, pero yo no puedo dejar de pensar en ustedes. Les tengo que decir algo que, en el fondo, ustedes ya saben pero que necesitan recordar muchachos...USTEDES PUEDEN.

Recuerden quienes son: recuerden el esfuerzo que les costó llegar adonde están. Recuerden a todas las personas que apostaron por ustedes. A todos los que en los momentos difíciles, los apoyaron. A todos los que los apoyan hoy. A todos los técnicos que tuvieron en su carrera. Sobre todo, recuerden a esos que, un día especial, les dijeron que les tocaba entrar: esos que les vieron su potencial, vieron que iban a ser grandes jugadores, vieron que estaban para más, y por eso confiaron en ustedes.

Sabían que estaban listos para ese desafío, y que iban a rendir mejor que los demás. Esos que creyeron en ustedes porque los conocían. Y cuando uno conoce a otra persona, sabe de qué es capaz. Y ellos sabían y SABEN que ustedes son capaces. Que USTEDES PUEDEN.

Y ustedes no los defraudaron. Se ganaron su felicitación, se ganaron un lugar. Lo ganaron. Nadie se los regaló. Y ahora ustedes están acá, porque son los mejores entre muchos, miles, millones que quisieron estar en su lugar, pero no eran tan buenos como ustedes, o como esos que quisieran estar en el mismo lugar que ustedes pero las rodillas y los huesos no lo dejan o porque sólo pueden dedicarse a poner palabras en una hoja mientras se le cae el pelo, como yo. Por eso, porque son mejores que todos los demás, les digo USTEDES PUEDEN.

Recuerden quienes son. No dejen que nadie los haga dudar de sus capacidades, ni que siete derrotas seguidas puedan tumbar un alma que lucha. Ustedes son los mejores para salir de esto, sólo ustedes. Son los que les toca vivir este momento histórico. Son los que van a ser recordados como los que heredaron una situación insostenible, y en el momento en el que todos les dieron la espalda, cuando todo parecía negro, cuando los hinchas lloraron de angustia, ustedes se mantuvieron erguidos, no se dieron por vencidos y salieron adelante. Porque mucha gente creyó en ustedes porque saben que USTEDES PUEDEN.

Recuerden todas las veces que los elogiaron por lo bien que jugaron, aquella vez que eran unos desconocidos y nos regalaron aquella victoria en la primera fecha para que disfrutemos casi un mes. Nadie se los dijo porque les cayeran bien sino que se los dijeron porque se lo ganaron: porque metieron goles, porque defendieron, porque marcaron bien, porque no les ganaron pelotas clave, porque se anticiparon bien. Porque superaron al rival, y sabemos que es un rival difícil, que vienen entonados, reforzados, pero yo lo sé, todos los sabemos, ustedes pudieron, ustedes pueden. Porque son buenos. Porque son los mejores para ese momento, porque no está la Mona para entrar a jugar, ni Paco puede, tampoco puede entrar aquel pibe que se pintó ese trapo, son ustedes los mejores para este momento, SON LOS ÚNICOS QUE PUEDEN.

Les ganamos tantas veces con la camiseta, que nos ven y tiemblan, hagamos arte de eso, pero nunca, jamás, alarde. Si yo sé y ustedes saben que esto es básquet y que hay cosas más importantes en la vida, pero este partido, esta historia, es la cosa más importante dentro de las cosas menos importantes de la vida. Son ustedes los actores principales de esto, y todos aquellos anónimos allá afuera esperan que se baje el telón para aplaudirlos.

RECUÉRDENLO. SÉPANLO. CRÉANLO...USTEDES PUEDEN.

Vamos Progre!