sábado, 8 de octubre de 2011

Creo en la Magia


Ya se percibe en las charlas del Snack, de Jardín Secreto o la barra del boliche. Ya se observa en un pueblo que respira básquet como éste que algunos reductos intelectuales hacen una pausa para opinar sobre el fenómeno “Progre”. El Progre “pibe de la calle” está dando lugar a una curiosidad entre metafísica, psicología y esotérica. Anda también circulando el enigma entre los talleres, las oficinas, los barrenderos, los colegios y la familia. ¿Quién es Progre para estos últimos? Su respuesta los remite más a la simpleza de quienes creen y saben que Progre estimula, al punto de promover “un enamoramiento” del hincha con su propuesta, que parece un hechizo o un encantamiento, antes que un arte. El equipo encendió las cenizas de un volcán dormido. Eso es, este Progre de hoy que acaba de ponerse de pie, gracias a la garra de hombres comunes, pero que a la hora de calzarse el Manto manejan la chistera y el bastón como pocos.

¿Cómo se explica la explosión de Ojeda, tan súbita, tan inapelable, si no es creyendo en la magia? ¿ O hay alguien que dude de que lo que pasó en Concordia fue el cuento no publicado de las Mil y una Noches? El “abracadabra” de Lobera volvió a funcionar en una noche para el recuerdo. Andaban nuestros ancestrales duendes de jubileo, pispeando a ver qué pasa, como buscando su nido perdido.
Es que de a poco nos vamos convirtiendo en un ejército de “locos”, que nos vamos entregando a tientas, luego de tanta desesperanza, pero que vamos, con lo que tenemos animándonos a dar ese salto en el vacío inseguro, con lo que por ahora contamos. Es que, ¿quién pude permanecer inmóvil, dejarse de asombrar y no sucumbir ante este milagro? Si además, del corazón al borde del infarto que tenemos nos vamos empachados de una exhibición de básquet contada por el tipo fervoroso de la radio, impensada hace un mes y medio atrás. ¡Cuánto tiempo hacía Progre, que no sentíamos esta mágica sensación de que nos vuelva el alma al cuerpo! De que cada movimiento vuelva a honrar los movimientos que las generaciones anteriores procuraron transmitir a través de la tradición.
Este Estudiantes-Progre no era un partido más. Era un partido donde Estudiantes definía la posibilidad de debutar con victoria en su primer partido como local y donde Progre buscaba reafirmar las ilusiones que había venido cosechando en su debut como visitante. Pero además había una pugna, porque estaba Boni desafiante, queriendo demostrar que estaba en condiciones de poder vestir la camiseta de Progre, ante los ojos del “Sapo”.
A riesgo de ser etiquetado por los manipuladores del azar, el equipo de Lobera evidenció claramente que los caminos más simples pueden ser tan efectivos como bellos. Pero como los duendes no inspiran la masa anónima, sino a los cuerdos que gustan salir de su libreto de cuerdos, provocan que Rasio se ponga una peluca de alondras y vuele, y Pepo vuelva a dar luz donde habitualmente todo se hace oscuro. Y es allí donde Progre parece jugar al juego que mejor juega y que más le gusta. Saca Cajal de abajo, se la da a Pitu, éste busca a Pepo, todos se mueven y se muestran. Aparecen torres, peones, alfiles que pasan a gran velocidad y precisión, en una suerte de mural colorido y movible, como una danza que parece culminar en doble o bomba en cada arranque.
Hacían falta locos que inspiraran a los cuerdos. Guerreros de la luz porque los guerreros de la luz confían. Están seguros de que sus pensamientos pueden cambiar destinos. Ese es el brebaje de magos. Allí radica el núcleo del milagro. El que encierra “el fuego sagrado” de un equipo de hombres que son coherentes con lo que sienten y hacen, que contagian y que dan confianza. Que hacen afinar a los desafinados, apasionan a los insensibles y vuelven explicable lo inexplicable. Reencontrarse con la historia magna de Progre. Porque confiamos en la transmutación de esa energía perdedora en ganadora porque como buenos guerreros seguimos creyendo en la belleza de los golpes. Y aunque de vez en cuando nos decepcionemos y recibamos golpes como aquéllos “de alguna vez”.Un abismo que todos los hinchas de Progre conocemos. Un lugar al que no queremos volver de ninguna manera. Recuperemos la fiesta y la locura de ver a Progre dando espectáculos como el de anoche.
Andan los locos, que no saben de etnias, de razas, ni de idiomas, intentando aparearnos nuevamente. Estuvieron en Concordia, ahora andan navegando en la borra del café del Snack, difuminados en el humo del boliche y Jardín Secreto. Andan de boca en boca por todos los rincones de la patria del basquet “enamorados del amor” a la pelota, que este equipo del pueblo ha venido a revolucionar. Todos andamos embelezados en seguir tomando su brebaje de basquet lujoso, y en seguir creyendo en la Magia de Progre…

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio