sábado, 15 de octubre de 2011

¡Traidora!


Vos. Justo vos. Amante culposa. ¿Cómo me vas a hacer cantar “porque este año desde la Villa, desde la Villa saldrá el nuevo…”? ¿Qué hacés? ¿No te suena a exagerada nuestra pasión? Van cuatro fechas y ya me hacés socio de tu delirio. Ese canto de más de 50 años que sólo se saca en ocasiones especiales. Ya sé que estás electrizada y que no se jugó ni el clásico y estamos en la primera fase, qué más quedaba por  hacer.

Comprendo que todo está dado para la ilusión, pero me inquieta -ya te lo confesé- el desengaño. Yo te dije  al oído que nos miremos de los pies a la cabeza. Que seamos cautos, que vayamos despacio. Que el deseo es el deseo, pero que paremos un cacho. Y vos, siempre igual. Sí, pero no. Y trato de entender y te disculpo, porque  por otro lado no puedo sustraerme a la fascinación de ese “Viejo” que juega tan bien y tan simple que parece del montón. Que me abre los poros como si quisieran lagrimear  ante los  pases de billar que da.
La magia destapada de Gallizi . Otro que temblaba y  apenas se podía poner las medias y los pantaloncitos y hoy se empilcha como un galán maduro. Y la alegría de que el “Pepo” empiece a reencontrarse con él mismo sin obsesionarse con pelear y dar clases de trigonometría, por toda la cancha. Con el “Pitu” , de impresionante primer tiempo y con los dos tractorcitos que juntamos bajo el aro. El “Lungo”, cada vez más jugador y Rasio, cada vez más ancho. Entonces, “traidora”, vos venís a darme manija y yo miro para arriba y digo “¡Pucha que vale la pena estar vivo!”. Y si le pongo el espejo retrovisor a esa “ilusión supersport” veo un Progre que estaba más desahuciado que los 33 obreros mineros encontrados felizmente con vida en Chile.
Yo sé que no es sano ser tan triunfalista, por eso te reprocho.Porque vimos un gran partido. Perfecto para Progre. Con algunos desacoples defensivos nomas, pero con un Cajal imponente que de a poco comienza a ganarse el corazón del “paladar negro” de los de “atrás del aro” . Con un Mauro dubitativo pero expeditivo, con un Zabala, que tuvo sus primeros minutos y emociona “Vamo´, vamo´ los pibes”. Y además si parece sustentar la esperanza hace falta algo están los dos colosos. El Moisés de la cancha y su discípulo César.
Laphizborde roba en toda la cancha y nos deja vacíos de metáforas e hipérboles. Avalle se levanta y anda. Pide aliento, grita con la gente, zamarrea a sus marcadores, los ubica y los sobra. Pero Progre es así. ¿Qué te puedo reprochar, entonces? ¡Que me incités a probar la manzana del Edén otra vez?.
¡Hubieras visto cómo estaba la primavera renaciendo en el Palacio!.  Porque  si vos te bancaste todas las malas es justo reparador que me invites a volar.  Si los pibes se animaron a “soltar todo y largarse”. Está todo bien, “traidora”. ¡Cómo no le íbamos a responder de esta manera!

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