martes, 27 de septiembre de 2011

"Contigo o sin Tí..."


With or without you. “Con o sin ti. Lo diste todo, lo dieron todo y aún espero más”, dice ese himno del gran Bono.Una maravilla. Ustedes dos, ellos dos. “Pitu” y “Pepo”.

¡Queremos verlos burlarse de las ironías del destino! Allá, bien alto. Son íconos de un Progre que viene pidiendo pista para subirse de nuevo al escenario más importante del básquet nacional. Dos símbolos que también hacen del juego música para los ojos y el corazón. Igual que Bono, con la misma mística del conjunto irlandés. Esa que hermana a tantos jóvenes del mundo con armonías y compromiso social. Con todo lo que significa ser referente de solidaridad y talento en épocas donde resulta difícil huir del exitismo y el consumo.
“Pepo” juega por la gloria. El “Pitu” también. Están en distintas etapas de sus carreras y de sus vidas, pero se rozan en algunos puntos. Es que ese “monito” habilidoso ha conocido lo que ver de afuera los partidos por ese maldito tobillo. Viene haciendo esfuerzos ingentes para remontar vuelo y romperla devuelta en Progre como un grande. Y “Pepo”, que ha aprendido tanto del sufrimiento, hoy se mata por rescatar la escarapela de Progre.

Es un sobreviviente de una raza semi extinguida de jugadores con amor propio y amor a la camiseta. Que su garra destila el sex appel del actor que entrega toda su sal. Representa en los jóvenes un imán que atrae admiración. Ninguno de los dos hoy juegan por el dinero.

Ellos dos nos invitan a conmovernos. Con la pasión por un lado para el "Pitu", con la ansiedad de revancha que todos tenemos, esas ganas de verlo otra vez volando por los aires, sus dribbling cargados de erotismo, sus amagues para afuera y “vamos pa adentro”, sus saltos cargados de gol. Como alguna vez lo hizo. Ese “Mono” corte taza que en dupla con el mismo “Pepo” hizo estragos y significó la penúltima gran aparición del semillero en aquella recordada y angustiante Liga B.

Ese “Pepo” desalentado por un periodismo amarillista que le había robado el amor a la pelota. Esa estafa a su esencia de tirador inquebrantable, agil por naturaleza. Loco de Remate. Indio de sangre caliente. Heroe del futuro. Alero salvaje.

“Vimos en ambos la mirada perdida, la vida enroscada en una espina, vimos la tortura en sus almas y en una cama de clavos los esperamos”, como canta U2. Hoy que los vemos enteros, sabemos que siempre se superan los obstáculos y que siempre en un rincón aguarda la felicidad. Aunque es duro presentir que se acerca ese día en que ellos ya no estarán. Nada será igual “contigo o sin ti”. “Pepo” y “Pitu”, dos historias paralelas de dos tipos diferentes. Todavía esperamos más… No sería poco premio verlos ascender juntos. O al menos ser testigos de las bombas que nos debe el “Pepo” y de los saltos mortales de ese “pequeño gran hombre”, que después de un año cargado de altibajos está pronto a querer irse con bises del show.

Seguramente, Bono y U2 ignoran que Progre, un club escondido en las visceras del Chaco tiene en César y Christian dos guitarras capaces de emocionar del mismo modo: con el amor y el dolor, con la pasión y con el arte. Hoy, con ellos. Mañana, sin ellos. Progre igual siempre será diferente.

1 comentarios:

A las 27 de septiembre de 2011 a las 12:53 , Anonymous Anónimo ha dicho...

WEEEEE TE PASASTE HIJO!!! BUENISIMO... CADA VEZ MEJOR LO QUE ESCRIBIS... NOSE QUE ESTAS ESPERANDO PARA LARGARTE AL PERIODISMO... ES ASI TAL CUAL LO EXPRESAS!!

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio