La Villa menos "algunos"
Estamos otra vez en el día previo a un nuevo clásico y vuelvo a escribir desde mi anonimato de siempre, desde mi hábitat que es el tablón. Quiero transmitir mi mensaje, que se sienta, que se rumoree, que sea parte del "pan nuestro" que nos queda de aquí a mañana, que sea parte de la caravana albirroja que arrasará como una lava volcánica mañana esa espantosa heladera.
Quiero que vayamos con confianza, pero no confiados, preparados para una emboscada, porque ellos nos van a esperar para ganarnos o matarnos, sin otra opción posible, y es ahí dónde habrá que ser el "zorro" del que hablaba Maquiavelo en su genial "Príncipe", para saber escaparle a las trampas. Yo creo en eso, porque nos sobra experiencia para momentos así.
Tengo la esperanza de que mañana iremos murgueando de contraflor al resto, como es costumbre de tu gente Progre, en esta ciudad que palpita un carnaval de misterio, y eso hace a este viaje aún más misterioso. Vamos a una cancha de la cual supimos salir victoriosos muchas veces, inmersos en el frío del lugar pero contenidos en el abrazo digno del que está al lado, del que canta por ahí sin saber la letra, de ese que resignó unos pesos de la cena con su "jermu" para garparse la entrada y estar ahí, por el simple hecho de que te necesita Progre.
Y yo acá escribiendo sin parar contra el mundo y los espejos cabrones que me sostienen cruelmente la mirada, y estas ganas contenidas de largar todo a la mierda porque me come la carne este vicio incurable de querer estar allá, porque también te necesito, igual o más que todos esos.
Hoy no voy a hablarle a los jugadores, yo creo y sé fielmente que ya a esta altura no lo necesitan, bastaron esas dos muestras erguidas de coraje para que se den cuenta de lo que significan estos clásicos. Son ustedes los que con ese par de manos dotadas por Dios y unos deditos que se mueven hábilmente, pueden coserle a bandejas y triples el alma a su gente. Si estuvieran de este lado tomarían dimensión de lo que provoca sus victorias ante el clásico de toda la vida.
Mañana vuelve a ser un día especial en la ciudad, y hay que planteárselo así, es el último esfuerzo del año, porque de verdad, lo demás, todo lo demás, deja un poco de importar. Son ustedes los protagonistas de los sueños de esta "negrada", de sonrisas como piano sin teclas, de puchero con verduras y sin carne, de minas "conchetas" y de las mal teñidas, de los que manejan 4x4 y de los que viven de libreta de almacenero.
Viernes por la noche es el momento de terminar de coronar el título de que la Villa es de Progre, de Progre entera...menos algunos.


0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio